Áreas para impulsar el futuro profesional de nuevas generaciones

Nuevas profesiones de la sociedad digital

Cualquier área económica de nuestro futuro más inmediato dependerá de la digitalización. Ya lo estamos viendo, el mercado laboral se está transformando y la renovación e incorporación de nuevas competencias comienzan a ser algo obligatorio para adaptarse al entorno laboral digital. La sociedad digital requiere expertos con sólidas competencias en sanidad digital, educación, comercio, industria, ocio y un largo etcétera de capacidades. Pero el proceso de adquisición de competencias exige tiempo y requiere procesos de formación, formales, informales y de transformación en el punto de trabajo.

Consciente de estas demandas a corto, Vector ITC Group ha puesto en marcha su Vector Academy con el fin de preparar y dotar de competencias a profesionales, empresas y nuevas generaciones, para el cambio digital y los nuevos modelos de negocio.

Las profesiones y nuevas formas de trabajar surgidas en esta última década como consecuencia de la revolución digital se posicionan con firmeza en un futuro profesional muy próximo: analistas y programadores necesitarán multiplicar por 15 su fuerza laboral para 2020. Lo mismo que los profesionales de la impresión 3D experimentarán un fuerte crecimiento de su demanda y tendrán a su disposición una amplia oferta de colocaciones. A su vez, la robótica será una de los sectores más solicitados, ya que el mercado comienza a demandar robotistas, especialistas en nanorobots, drones, ciberseguridad… los que – según Merrill Lynch – moverán un volumen global de 75.000 millones de euros en los próximos diez años.

Nuevas profesiones de la sociedad digital

Pero Vector cree que hay que sembrar con la vista puesta en el futuro. Consciente de de los cambios que la digitalización está imprimiendo en la sociedad, sus planes educativos y de formación contemplan también a las nuevas generaciones. Pero – como afirman en la compañía -, “no solo el futuro profesional es una de las principales razones por las que los niños desde edades muy tempranas deben iniciarse en estas materias, sino también por los múltiples beneficios que les reporta para su desarrollo cognitivo, personal y social”. 

Además el momento es propicio. La disponibilidad de tecnologías relativamente baratas que ofrecen acceso directo al conocimiento de todo tipo crea oportunidades a los estudiantes para experimentar un dramático incremento de la capacidad de elegir qué, cómo y con quién aprender.

El paso ha sido Robotics Camp (fruto de su alianza con la empresa BQ),  la puesta en marcha de un curso para iniciar a niños de 8 a 12 años, en áreas esenciales para el futuro laboral, como robótica, electrónica, programación e impresión 3D.  El objetivo principal es enseñar a los niños desde edad temprana los entresijos de los productos tecnológicos, para que aprendiendo cómo funcionan y a través de proyectos simples y guiados, puedan paulatinamente desarrollar sus propios inventos y materializar sus ideas.

Rafa Conde, director de innovación, Estrategia y Nuevas Tecnologías de Vector ITC Group
Rafa Conde, director de innovación, Estrategia y Nuevas Tecnologías de Vector ITC Group

“La programación se complementa con la robótica y forman un binomio ideal para los más pequeños. Ya que ellos mismo comprueban que lo que han programado se convierte en una realidad mediante la construcción de un robot, además desarrollan el pensamiento lógico y la resolución práctica de problemas”, señala Rafa Conde, director de innovación, Estrategia y Nuevas Tecnologías de Vector ITC Group. ”Con la robótica los niños  disfrutan y se divierten mientras potencian su creatividad y sientan las bases de un pensamiento crítico que será esencial para su crecimiento personal y profesional”, concluye.

 

Beneficios de aprender a programar a edad temprana

  • Enseña a pensar: aprender a programar potencia el pensamiento científico, computacional, sistémico y analítico.
  • Estimula la creatividad y el trabajo en equipo: los alumnos ya no son solo usuarios, ahora se convierten también en creadores. Iniciándose en la programación, desarrollan desde muy jóvenes una sólida capacidad de razonamiento creativo, que les permitirá en el futuro abordar retos personales y profesionales desde una perspectiva global e innovadora.
  • Afianza su autoestima, confianza y autonomía: al transformarse en creadores y no solo observadores, comprueban las infinitas posibilidades que les brinda la tecnología y son conscientes de los que pueden llegar a hacer por sí mismos.
  • Favorece y enfoca su atención: evitando la dispersión y la distracción, muy propia de esas edades.
  • Les aporta un valor diferencial: los niños que saben programar tienen una ventaja competitiva frente al resto. Esto  les aporta un valor diferencial en un entorno cada vez más competitivo, donde los conocimientos tecnológicos  y digitales son fundamentales para progresar.
  • Interiorizan la cultura digital
  • Despierta su curiosidad respecto a materias científicas: al desarrollar sus propios inventos con sus conocimientos, experimentan ellos mismos el fin práctico de materias como el lenguaje matemático, la física, etc. Esto despierta su interés por estas y otras disciplinas relacionadas que a menudo no suelen gustar a los niños. Y puede ser la antesala de una vocación científica temprana.

 

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