Con en el foco en la automatización, nuevos algoritmos y cuadros de mando más orientados hacia el negocio, Orizon evoluciona BOA.

La Interfaz gráfica de BOA gestiona actualmente más de 500 millones de procesos de negocio

La compañía tecnológica Orizon invertirá en torno al medio millón de euros para elevar hasta en un 50% la detección y resolución automáticas de los errores de software durante 2021.  Una inversión en I+D que se destina a evolucionar la interfaz gráfica de BOA con mayor orientación al negocio y la incorporación de indicadores o KPIs adicionales en los cuadros de mano para diferentes perfiles” acaba de anunciar  Ángel Pineda, CEO de esta empresa.

Apoyada en la continua evolución de su plataforma BOA (Boost & Optimize Applications) con el foco en la automatización mediante el desarrollo de nuevos algoritmos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, esta es la base sobre la que la Oficina Técnica del Rendimiento (OTR) de Orizon presta servicio a sus clientes.

No hay que olvidar que BOA gestiona actualmente más de 500 millones de procesos de negocio, fundamentalmente en los sectores bancario y asegurador, con un triple objetivo: mejorar el rendimiento de las aplicaciones e infraestructuras TI a través de la detección y eliminación de problemas, incrementar los tiempos de respuesta de los sistemas y facilitar la reducción de los costes totales de las infraestructuras tecnológicas.

Ángel Pineda, CEO de Orizon
Ángel Pineda, CEO de Orizon

“En el mundo del desarrollo y mantenimiento de software la externalización es predominante para poder responder a la aceleración de los ciclos de innovación y time-to-market y el criterio de calidad pierda peso frente a otros como la rapidez y el coste, desembocando en un incremento de los errores y la pérdida de control sobre las aplicaciones”. “En esta situación y, especialmente en un escenario de fusiones y adquisiciones” – recordó Ángel Pineda—“las empresas necesitan imperativamente eliminar estas ineficiencias, que habitualmente involucran a proveedores terceros”.

Para ello, la operativa de BOA se ha estructurado en cinco fases, empezando por la captura de datos de las infraestructuras del cliente e incluyendo tanto el entorno mainframe como los entornos distribuidos, bases de datos, etc. A partir de esta información, y en una segunda fase, elabora un censo de los procesos y de las detecciones diarias que, en función de cada tipología de proceso, pueden configurarse diaria, semanal o mensualmente.

Conviene recordar que el análisis de datos y la detección de oportunidades de mejora se realiza en una tercera fase, donde cabe destacar que los algoritmos de BOA actualmente cubren el 79% de los problemas o malas prácticas. Este punto es clave teniendo en cuenta que en el entorno TI las 50 casuísticas más comunes son responsables del 80% de los problemas.

En la cuarta fase de seguimiento del desarrollo, la OTR comunica al cliente y al proveedor de servicios involucrado su propuesta de mejora, una recomendación que puede concretarse, por ejemplo, en la creación de una serie de nuevos índices en una base de datos, la reescritura de una determinada línea de código o su sustitución por otra. En una quinta fase, BOA verifica si la recomendación propuesta ha contribuido al cumplimiento de los objetivos establecidos, ya sea en términos de mejora de la eficiencia o de los tiempos de respuesta, reducción del consumo de recursos y de costes.

La Interfaz gráfica de BOA gestiona actualmente más de 500 millones de procesos de negocioEstas cinco fases mencionadas se retroalimentan para configurar un círculo virtuoso orientado a la mejora continua que promueve la cultura del rendimiento entre los proveedores TI. Un aspecto crucial teniendo en cuenta que las estimaciones apuntan a que, de media, un 20% de los Acuerdos de Nivel de Servicio (SLA) se incumplen, problemática que resulta enormemente negativa en términos de eficiencia y económicos, tanto en banca y seguros, como en otros sectores económicos, tales como el retail, la energía o la Administración Pública.

En este sentido, junto a la automatización inteligente, la inversión en I+D de Orizon se destina a la evolucionar la interfaz gráfica de BOA con mayor orientación al negocio, la incorporación de indicadores o KPIs adicionales en los dashboards o cuadros de mando para diferentes perfiles (desarrollo, arquitectura, canal negocio, dirección y producción) y el avance en la presentación de la araña de proveedores.

José Antonio Ovejero, CTO de Orizon, subrayó que “BOA implementa un estándar de medición de parámetros clave como rendimiento, fiabilidad, velocidad, costes y tiempo de respuesta online, y aporta soluciones ajustadas al comportamiento dinámico del software en el marco de una metodología DevPerOps”. “En el mundo del rendimiento de las aplicaciones”, -subraya Ovejero—“DevOps ya no es suficiente y es necesario contar con una metodología que permita el establecimiento de relaciones entre los objetivos del negocio, las aplicaciones y sus componentes de forma granular y hasta un nivel profundo de código de software para atender de forma continua y ágil a sus requerimientos y contribuir de forma medible a su consecución”.

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