Decálogo de medidas urgentes para impulsar la I+D+i en España

Decálogo de medidas urgentes para el impulso de la I+D+i elaborado por la CEOE
“En el contexto actual, los empresarios tenemos el convencimiento de que España necesita reforzar su apuesta por la I+D+i y la digitalización. Inmersos como estamos en pleno desarrollo de la denominada Industria 4.0, en un proceso de digitalización global, en una carrera continua por ser competitivos en los mercados internacionales; ya no caben más frenazos ni cambios de rumbo”.

Por lo visto la hora del cambio ha llegado. Es la reacción de un amplísimo colectivo ante unos datos que siguen situándonos en espacios que no nos corresponden, ya que la posición de España en I+D+i no se corresponde con su potencial económico. Por ello, las palabras de Juan Rosell, presidente de CEOE, son más que un toque de alerta sobre el futuro de un área vital de nuestra economía – que ha venido deteriorándose en estos últimos años -, son también una convocatoria para aunar fuerzas en torno a un objetivo común: el Decálogo de medidas urgentes para impulsar la I+D+i en España.

Este documento elaborado por la Comisión de I+D+i de la CEOE, iniciativa que pretende ser un elemento de reflexión que desgrane los componentes fundamentales que hacen que la I+D-i constituya una prioridad para nuestra sociedad. Pero también es un documento de ejecución, pues en él se sugieren medidas concretas para mejorar nuestro actual marco legislativo y el llamado ecosistema de la innovación.  Porque la situación lo exige sin más dilaciones.Gasto en I+D como porcentaje del PIB en EspañaSegún los últimos datos de Eurostat, España constituye, junto con Portugal y Finlandia, una excepción en Europa al tratarse de los tres únicos países que todavía no han recuperado los niveles de inversión previos a la crisis económica. Hoy, España invierte un 9,1% menos en I+D que, en 2009, mientras que la UE en su conjunto invierte un 27,4% más. Su evolución contrasta con la de las otras cuatro grandes economías del continente: Reino Unido (+39%) Alemania (+37%), Francia (+13%, dato de 2015) e Italia (+12%), que acumulan crecimientos de doble dígito en este periodo de 2008.

En efecto, en el ranking europeo de inversión en I+D, España ocupa la posición 17 entre los 28 estados miembros de la UE. En los últimos años ha sido adelantada por Hungría, Italia y la República Checa. En la actualidad, un total de 5 países europeos con menor potencia económica que España presentan niveles de inversión en I+D superiores. Se trata de Estonia, Eslovenia, Hungría, República Checa, y Portugal.

Además, resulta evidente el atraso relativo de nuestro país en este terreno crucial. La media de la Unión Europea es un esfuerzo investigador de en torno al 2% PIB, elevándose hasta casi el 3% en los países más avanzados, como Alemania. Por otro lado, mientras  el conjunto de la Unión Europea invierte hoy un 25% más en I+D que antes de la crisis, España sí ha recortado este gasto esencial e invierte actualmente un 10% menos. Esto nos coloca en el poco selecto grupo de sólo cuatro países de la Unión que no han recuperado aún los niveles de 2008. De hecho, el gasto español actual en innovación se sitúa en niveles de 2004, por lo que se puede hablar de una década perdida en este ámbito.

“En el año 2008 se inicia un proceso de reducción drástica de los fondos dedicados a la I+D+i empresarial, que contrasta radicalmente con la firme apuesta de Alemania, Francia y Reino Unido. E incluso la realidad empeora cuando vemos que, en el año 2016, más del 60% de los fondos presupuestarios destinados a actividades de I+D+i  no se ejecutan y acaban destinándose a otros fines”, recuerda el presidente de la CEOE.

Ejecución presupuestaria. Fondos Empleados frente a Disponibles, 2003-2016Sin embargo – como bien ha señalado hace algún tiempo el profesor Benigno Lacort en unas declaraciones a Datágora, “Mientras no dediquemos una masa crítica suficiente de recursos económicos, de recursos humanos y de conocimiento a unos objetivos tecnológicos concretos y de manera sostenida en el tiempo durante un largo plazo, pues nada ocurrirá. En el ranking europeo de innovación España aparece en el puesto 24 de los 36 países analizados (UE y no UE). Tenemos que ser conscientes de que esto es un desastre. Estamos por debajo de la media europea, y somos considerados como un país cuya capacidad de innovación está entre moderada y modesta. En consecuencia, el discurso que debemos esperar no es el de “vamos a incrementar la inversión en I+D”. Es preciso concretar un discurso con una apuesta inversora por encima del 3% del PIB, con una ambición a largo plazo y con un objetivo definido de colocar a nuestro país a la cabeza de Europa en innovación.  No podemos conformarnos con puestos mediocres de la Unión Europea. España debe y tiene que estar entre los 10 primeros”.

Y la CEOE está dispuesta a comenzar a caminar en este sentido. El cuanto al número de investigadores, permite alcanzar conclusiones similares. Hay actualmente en España unos 122.000, cifra inferior en un 10% al máximo histórico. El número total ha vuelto a los niveles de 2007. El panorama de década perdida queda así corroborado.

De todas maneras, la comparación internacional sitúa a España en un buen lugar en lo que a innovación se refiere, comenta el investigador Pablo Rodríguez Canfranc, que indica que, de acuerdo con un informe de KPMG, disponemos de un buen ecosistema de I+D y de una elevada penetración del uso de medios digitales entre la población que puede propiciar el surgimiento de modelos de negocio disruptivos. Por el contrario, la falta de espíritu emprendedor de la fuerza de trabajo constituye un serio lastre de cara al surgimiento de nuevas empresas innovadoras.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here