El ciudadano juega un papel vital en una Ciudad Inteligente

Entrevista a Inés Leal, Directora Editorial y Desarrollo del Grupo Tecma Red

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En su trayectoria como profesional de la arquitectura y el urbanismo, destaca su constante preocupación por el futuro de nuestra sociedad y la correcta aplicación de sus modelos de desarrollo apoyados en las TIC. Pero una sociedad sostenible en la que el ciudadano se vea implicado a todos sus niveles, consensuando las políticas a seguir y haciendo  uso inteligente de sus recursos, cuyo mejor modelo es la Ciudad Inteligente. .

II Congreso Ciudades InteligentesNo puede extrañar entonces que Inés Leal, Directora Editorial y Desarrollo del Grupo Tecma Red que mantuvo una interesante conversación con Datágora -, haya organizado dos exitosos Congresos de Ciudades Inteligentes (el último el pasado mes abril),  y próximamente inaugure la tercera edición del Congreso de Edificios de Energía casi nula.

* Datagora.  ¿Cuáles fueron los resultados de II Congreso de Ciudades Inteligentes?  Al parecer iba a ser una muestra bienal. Y ahora celebrarán el III Congreso de Edificios de Energía casi nula…   

I.L.  En marzo del pasado año junto a RECI (Red Española de Ciudades Inteligentes)  celebramos la primera edición del Congreso de Ciudades Inteligentes, que en principio tendría periodicidad bienal. Concluida la primera edición y a la luz de los resultados, RECI  insistió en que se imponía un encuentro anual, porque la ciudad inteligente ya se ha convertido en un asunto clave para España. Ahí están, sin ir más lejos, diversas iniciativas puestas en marcha por empresas y entidades, sin olvidar que desde la Administración Central se ha puesto en marcha un Plan de Ciudades Inteligentes.

Pese a ser una iniciativa bastante consolidada, continúa existiendo una amplia gama de temas que el ciudadano quiere saber y en general hay mucho que hacer. De modo que el Congreso a partir de la última edición se celebrará anualmente. Sus resultados no han podido ser mejores. Recibimos 300 propuestas de comunicaciones sobre temas muy variados, un 60% más que el año anterior. En cuanto al Congreso de Edificios de Energía casi nula, esperamos resultados similares.

Datagora. En los nuevos proyectos las perspectivas son innegables. ¿Pero hasta dónde diría que son decisiones técnico/profesionales y hasta donde políticas? ¿Cómo se pueden conciliar  intereses políticos, intereses ciudadanos, intereses empresariales?

*  I.L Hablamos de ciudades y las ciudades son complejas. Cierto es que confluyen muchos factores y puntos de vista, pero esto no es una guerra entre bandos. Para llegar al concepto de ciudad inteligente se ha venido trabajando desde diferentes sectores muy diversos y cada uno de ellos lo ha hecho en la línea que se ajusta a sus propuestas. Todos estos conceptos convergen en el Plan Nacional de Ciudades Inteligentes incluido en el marco de la Agenda Digital para España, que es la estrategia del Gobierno para el ámbito digital y de las telecomunicaciones. Aunque vamos en la buena dirección, creo que se necesita ir más allá.

 

Datagora. ¿Por ejemplo? 

*   I.L. Más participación ciudadana y mayor oferta e integración de servicios. En el Comité Técnico del Congreso defendí la necesidad de integrar a todos los organismos que tienen que ver con el concepto de la ciudad, como el Ministerio de Fomento, con urbanismo y planificación, o el Ministerio de Medioambiente. O el Ministerio de Industria, pero desde el punto de vista de la Energía…creo que todos deberían estar en este viaje.  Hay que plantearse cómo resolver esto de una manera razonable para no acabar en un caos, que es lo que presentan hoy muchas ciudades, con sus problemáticas, con cada vez más habitantes, con sus desigualdades… Veremos cómo avanzamos.

Datagora.  ¿Y el papel del ciudadano?    

I.L.  Lógicamente este debe integrarse, pero participando de verdad. No basta con pedirle sus opiniones sobre un tema equis, que qué desea, qué piensa… La ciudadanía debe participar y apoyar a sus entidades detectando necesidades y problemas, opinando,  planteando  y proponiendo soluciones. Utilizando intensivamente esa poderosa y eficaz herramienta que son las TIC. A partir de ahí y con esa abundante información, quien esté encargado de gobernar o de dar servicio al ciudadano es quien debe buscar la mejor forma de concretarlo. Pensar en una ciudad que no integre las TIC para ayudar al ciudadano a introducir estas mejoras, es como negar el libro electrónico u otro tipo de tecnologías.

Pero el concepto de ciudad inteligente no busca aplicar una tecnología para solucionar problemas diversos, se debe partir de otro enfoque. Hay que analizar qué está pasando, cómo nos está afectando, e ir viendo y buscando vías para saber cómo y dónde se pueden solventar desigualdades a nivel urbano, a nivel de servicios, adaptarse a nuevas necesidades… ¿Vamos hacia mundo digitalizado, no?. Esto quedó claro en el último Foro de Davos, por lo que debemos de tener en cuenta que cambiaremos disruptivamente todo lo que hacemos, formas de trabajo, etc. Situación en la que el ciudadano será pieza fundamental. Todo se verá afectado. 

*   Datagora.  Cambios a los que habrá que adaptarse…

*    I.L. La capacidad de adaptarse a todos los cambios y la resiliencia urbana incluye y pasa por esas tecnologías. Si una ciudad no sabe detectar determinados problemas para poder adaptarse mejor, se complicará el panorama. No olvidemos que la ciudad siempre ha sido transversal y compleja. Aunque le pongas cualquier apellido, continuará teniendo los mismos problemas. Esto hay que plantearlo ya, pero desde la ciudad y el ciudadano, no desde las soluciones equis que algún organismo quiera integrar en la ciudad. Ese es el punto de partida de una ciudad que ha estado siempre y cada vez más, conformada por diferentes elementos, así es como vamos a una tendencia urbana muy grande. Vamos a una híper urbanización con cada vez más habitantes. La solución pasa por la ciudad inteligente.

* Datagora. Estos cambios impactarán sobre parte del ciudadano trabajador. El pasado 28 de mayo, en el diario El País, el analista Moisés Naim citaba un artículo de la revista “Time” – de 1961 nada menos – en el que ya se subrayaba un tema candente: “Lo que más preocupa a los expertos es que la automatización puede impedir que la economía produzca suficientes nuevos empleos…”

I.L Sí, desaparecerán muchos puestos de trabajo. Pero en cambio y desde mi punto de vista, se generarán puestos de trabajo en el sentido de que exigirán capacidad para pensar y hacer cosas. Pero hay que aceptar que en cambio desaparecerán muchas clases de trabajo, algo que es inevitable y habrá que aceptar. Pero, aunque ha ocurrido siempre a través de toda la historia, no por ello debemos descuidar esa brecha digital, a la que habrá que buscar solución, pero ya No olvidemos que hoy contamos con una serie de alertas que nos advierten dónde podemos estudiar alternativas  a temas que sabemos que tienen ya una caducidad a corto y/o medio plazo.

Sin embargo y aunque el Foro de Davos ha advertido a lo que ya nos estamos enfrentando, seguimos teniendo políticas y decisiones basadas en la sociedad anterior. ¿De quién es la culpa de que aún no nos estemos adaptando a todo lo que viene y que no se plantee este futuro a nuestros jóvenes?. Nadie los está preparando. Debemos exigir que se hable de esos temas. Si vamos a una sociedad distinta, quiero que las cosas que me afecten y sean diferentes, se me planteen.

En el ámbito de la ciudad, que es de lo que estamos hablando, hay que resolver en el corto, pero planificar para el medio y el largo. Eso creo que lo ve cualquiera, pero sucede es que quienes gobiernan ven siempre el corto, condicionados por cuatro años de gobierno. Pero creo que la ciudadanía tiene la capacidad de captar que hay temas que tienen un desarrollo más allá de cuatro años.

Datagora.  Es evidente que una política como la actual exige mirar más al crecimiento (las cifras y a corto) que al desarrollo, del que escuchamos hablar menos.  Es más, comparativamente apenas se cita  en casi cualquier planteamiento… 

*   I.L.  Creo que en general las intervenciones urbanas y todos los urbanismos han tenido siempre condicionamientos de los grandes poderes, incluso la arquitectura. Panoramas que cambian y vuelven a cambiar, es que no puede ser, tenemos que tener y utilizar muchos más mecanismos de consenso, ya que la ciudad no es de unos o de otros, es de todos los ciudadanos.  Ahí es donde se plantea el gran problema. Además – y sin meterme a juzgar mucho –  lo que más se quiere conseguir normalmente con este tipo de desarrollos es un lucro.

Pero estoy totalmente de acuerdo en que hay que aprovechar los “tirones” y crear puestos de trabajo. Que salgan adelante las grandes operaciones urbanas. Pero con visión de futuro. Pensemos que el tema no son los 20 años de paralización de algunos desarrollos (que son muchos años), es que cuando se quieren concretar ya estaremos en 2020 y nuestros edificios tendrán que ser de consumo de energía casi nulo y con una filosofía urbana y energética distinta.  No podemos dar forma a un proyecto pero con parámetros urbanos del siglo anterior.

Datagora. ¿No vamos demasiado rápido para asimilarlo? 

I.L. No. Vamos demasiado lento en el tiempo que se está tomando la sociedad para asumirlo. Se puede  ir muy rápido y hay cambios que se están asumiendo, por ejemplo, todo el mundo se maneja perfectamente en las redes sociales y ha incorporado un móvil en su vida. Hay disposición para el cambio, pero hace falta voluntad real de que esto vaya hacia donde tenga que ir, para que no sigamos viviendo en una sociedad que está dejando de existir.

El desarrollo no se debería politizar, sobre todo en una economía digitalizada. Si bien es cierto que la ideología la puedes meter en todos los niveles de la sociedad,  creo que el desarrollo, sobre todo como es a tan largo plazo, es una cuestión de consenso. Pero con intensiva participación ciudadana que gracias a las TIC ya es posible.

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