Endesa apuesta por el almacenamiento energético para un futuro sostenible

La Central térmica de Melilla incorpora una innovadora solución de almacenamiento energético de gran tamaño, basado en baterías de coches eléctricos

Un sistema pionero de almacenamiento energético de gran tamaño, basado en baterías de coches eléctricos, que contribuirá a dar respaldo y seguridad al suministro de la ciudad autónoma se instalará próximamente en Melilla, que hasta el momento dispone de un sistema aislado energéticamente. Se trata de un sistema pionero en Europa a gran escala que, basado en el agrupamiento de más de noventa baterías interconectadas y con electrónica de control de potencia instalada, tendrá una potencia de hasta 4 MW, con una energía máxima almacenada de 1,7 MWh.

Esta innovadora solución  estará ubicada en la central térmica que la compañía tiene en aquella ciudad y permitirá mejorar la garantía del suministro energético de Melilla, ciudad de 86.120 habitantes, mediante la inyección instantánea a la red de hasta 4MW de potencia durante 15 minutos.

El desarrollo de esta solución sostenible y económica, ofrece a la vez una “segunda vida” a las baterías utilizadas por los vehículos eléctricos, una iniciativa que se inscribe en la apuesta que Endesa viene haciendo hace ya tiempo por la investigación de nuevos sistemas de almacenamiento energético hacia un nuevo modelo descarbonizado. Este proyecto piloto cuenta con la colaboración del fabricante de automoción Nissan y  utilizará 78 “battery packs” de su modelo Nissan LEAF, del que ya ha vendido más de 354.000 unidades.

El proyecto, que se halla en fase de validación tecnológica y de evaluación de viabilidad económica, estará preparado tecnológicamente para su puesta en marcha antes del próximo verano y constituye un claro ejemplo de economía circular. Por un lado, contribuirá de manera significativa a solucionar los desequilibrios de pérdida de generación en el sistema eléctrico y a la mejora de la calidad de suministro. Por otro, alargará la vida de las baterías ya gastadas que se hayan usado en vehículos eléctricos con una media de vida de unos seis años, dependiendo de su uso. Dadas las previsiones de que se produzca un fuerte aumento de la flota de automoción electrificada en los próximos años, se espera tanto un incremento de la oferta como una novedosa reducción significativa del coste de las baterías de “segunda vida”.

El almacenamiento energético de gran tamaño, basado en baterías de coches eléctricos es una solución sostenible y económica de ENDESA

Pero no se trata de una iniciativa aislada de la compañía, ya que hace algunos años Endesa se planteó la necesidad de una estrategia para impulsar el crecimiento de la tecnología de almacenamiento energético, con el fin de compensar la falta de previsibilidad y la intermitencia de las energías renovables. El almacenamiento permite estar preparados para gestionar los flujos de energía, apoyando a la red principal y permitiendo una mayor implantación de las energías renovables.

Tras plantearse “¿Cómo será el modelo energético del futuro?”, un documento de la compañía subraya: “Nuestra visión es clara: para cumplir nuestro compromiso con la lucha contra el cambio climático debemos evolucionar hacia un modelo sin emisiones. Para ello es necesario avanzar en la descarbonización de nuestro mix energético de forma progresiva, garantizando siempre la seguridad y calidad del suministro. En el nuevo modelo libre de emisiones tendrán un papel muy importante las energías renovables, que, para asegurar la continuidad del suministro, tendrán que estar respaldadas por sistemas fiables de almacenamiento. Por eso, el desarrollo de las tecnologías de almacenamiento energético son claves en este proceso”.

De todas maneras la compañía es consciente de que uno de los principales retos a los que se enfrentan estas tecnologías en su expansión es su coste actual de desarrollo. Sin embargo, en los próximos años se espera una importante reducción de coste en los sistemas de almacenamiento, tanto en baterías de IonLi, debido al desarrollo del vehículo eléctrico y aplicaciones de red, como con la aparición de nuevas tecnologías como las baterías de flujo, metal aire, etc.

Datos para un informe
 

Como pionera en la investigación y desarrollo de proyectos de almacenamiento energético a gran escala, dentro de su apuesta por un modelo energético sin emisiones en 2050, la estrategia de Endesa pasa básicamente por el crecimiento en energías renovables, la electrificación de la demanda, la digitalización, la eficiencia energética, la reducción progresiva de los sistemas de generación tradicionales y los sistemas de almacenamiento energético.  En este marco conviene recordar que participa también en proyectos para analizar otras aplicaciones del almacenamiento, como el proyecto THESIS de almacenamiento térmico en generación, que estudiará alternativas para aprovechar el calor residual en grupos térmicos para generar energía.

Ahora bien, entre los proyectos de almacenamiento energético desarrollados por Endesa en el último año, destaca  el sistema de la central térmica de Carboneras (Almería), que es en estos momentos el mayor de España y que está basado en baterías de iones de litio de 20 MW de potencia y 11,7 MWh de capacidad de producción. Otro similar está previsto en la central térmica que la compañía posee en As Pontes (A Coruña) y que en la actualidad se encuentra en fase de tramitación.

En la central de Carboneras (Almería) se está construyendo la mayor batería eléctrica de España. Esta batería permitirá que la central se adapte a las nuevas necesidades del sistema eléctrico, que incluye cada vez más energía procedente de fuentes renovables intermitentes, sobre todo eólica, que le obligan a modular su producción y a aplicar funciones de respaldo para cubrir la demanda en todo momento.

El almacenamiento permite desarrollar micro redes en áreas de difícil acceso, para llevar la electricidad donde sea necesario. Ese es el caso de la isla de La Graciosa, en Canarias, donde participa en un proyecto dirigido a crear un sistema autosuficiente en el que se podrá generar, almacenar y distribuir la energía en la propia isla. Además, será una energía limpia, de origen renovable.

A estas iniciativas, hay que sumar el proyecto Store, el primero desarrollado por Endesa y basado en baterías ubicadas en distintas islas de Canarias, que ha demostrado con éxito el funcionamiento y la posibilidad de reforzar la red en sistemas eléctricos aislados.

En otras islas, como La Palma o La Gomera, ya están funcionando instalaciones de almacenamiento como servicios auxiliares para garantizar la calidad del sistema eléctrico. En la central Los Guinchos, de La Palma, un ultra condensador contribuye a la estabilidad de la red inyectando energía en caso de que haya algún problema en un grupo generador. El equipo se carga con la energía generada en la central, que se almacena hasta que es necesario usarla para evitar interrupciones en el servicio. En la Gomera, un volante de inercia contribuye a mejorar la estabilidad de frecuencia en la isla, una solución que funciona sobre todo en redes pequeñas.

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