Entrevista a Carlos Gavilán, director de desarrollo de negocio de Biometric Vox

“La PSD2 garantizará la seguridad de los pagos digitales y combatirá el fraude de identidad”

Por Pedro A. Muñoz

Carlos Gavilán, director de desarrollo de negocio de Biometric Vox

La apuesta es fuerte. Incrementar la seguridad de los pagos en Europa, promover la innovación y favorecer la adaptación de los servicios bancarios a las tecnologías de vanguardia, es el objetivo de la PSD2, regulación europea sobre servicios de pagos electrónicos. Con esta ambiciosa iniciativa se evidencia una vez más la importancia que está adquiriendo el mundo de las ‘APIS’ o ‘Application Program Interface’ en distintos sectores financieros. Datágora conversó sobre este candente tema con Carlos Gavilán, director de desarrollo de negocio de Biometric Vox.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad El sábado 14 de septiembre entró en vigor en vigor la directiva europea PSD2. ¿Qué cambios o variaciones incorporará básicamente al mundo de las transacciones electrónicas? ¿Qué cambiará – a corto plazo fundamentalmente – en los requisitos a la hora de pagar por Internet? ¿Beneficios inmediatos?

La segunda normativa impuesta por la Unión Europea sobre servicios de pago (PSD2) trae consigo un nuevo escenario para el sector bancario debido fundamentalmente a dos factores: los bancos deben conceder acceso a terceras empresas (supervisadas por el Banco de España) a las cuentas de sus clientes, y la implantación de herramientas tecnológicas para garantizar la seguridad de los datos de los usuarios, especialmente a través de los que se conoce como SCA (Strong Customer Autentication). Se establece así un sistema de doble autenticación, ámbito en el que la biometría vocal tiene mucho que decir. Esta regulación tiene como principal objetivo aumentar los niveles de seguridad de las transacciones económicas digitales.

En cuanto a los beneficios más destacados, esta medida pone el foco en los usuarios, no sólo en términos de protección de sus datos, sino también para aumentar la agilidad a la hora de realizar pagos en entornos digitales. Sin embargo, es necesario recordar que la implantación de la PSD2 no se ha producido de forma absoluta debido a la moratoria de 15 meses que facilita la flexibilidad a la hora de poner en marcha esta directiva. Por tanto, los beneficios se irán viendo poco a poco.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad ¿Y en qué puntos coinciden y/o difieren la normativa PSD2 y el Reglamento General de Protección de Datos? 

Evidentemente, la mayor diferencia entre ambas reside en el hecho de que el Reglamento General de Protección de Datos tiene un carácter general, mientras que la PSD2 está centrada en el sector económico. Sin embargo, ambas son normativas europeas que están alineadas y que comparten un objetivo común: garantizar la seguridad de los datos de los usuarios.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad En cuanto a la moratoria y su adaptación plena por el mundo empresarial, ¿qué problemas o dificultades cree Ud. que pueden surgir en esta transición hasta su integración plena? ¿En qué áreas? Es que se habla de que esta moratoria generará problemas de cierta complejidad entre los que la aplican y los que lo harán, por lo que habrá problemas de denegación de servicios…

La puesta en marcha de esta normativa ha demostrado ser compleja a nivel técnico, por lo que la Autoridad Bancaria Europea (ABE) ha aceptado una moratoria de 15 meses que permite a entidades bancarias, fintech y comercios online disfrutar de una mayor flexibilidad en cuanto al plazo final de su aplicación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la moratoria no afecta a una de las partes más importantes de esta directiva: la obligación de implantar sistemas de Autenticación Reforzada o SCA (Strong Customer Authentication), medida que ya se encuentra vigente desde el día 14 de septiembre.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Al parecer serán los bancos los que se verán más afectados con esta normativa, ya que estarán obligados a compartir con terceros – que no tienen por qué ser los creadores de estas tarjetas – los datos financieros de los clientes, cuando éstos den permiso. Al parecer lo que se busca es la homogenización de las condiciones en las que operan los proveedores de servicios de pago, con lo que se ampliará el número de actores en el mercado. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Efectivamente, las entidades bancarias, fintech y proveedores de servicios de pago se encuentran ante el reto de compartir los datos de los usuarios, pero especialmente de hacerlo de forma segura. Sin duda, esto implica un cambio de paradigma dentro de este sector en la que no sólo se igualan las fuerzas y se homogenizan las condiciones entre los principales agentes de este mercado, sino que también se abre la puerta para que aparezcan otros nuevos. Por tanto, nos encontramos ante un mercado que ofrece más oportunidades y, como consecuencia, en el que aumenta la competitividad, por lo que es algo muy positivo.

PSD2, regulación europea sobre servicios de pagos electrónicos

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Otro tema es el impacto sectorial. ¿Qué repercusiones tendrá esta normativa y sobre qué sectores básicamente? Se comenta que uno de los que se verán más afectados por estos cambios será el turístico, acostumbrado a utilizar las tarjetas como garantía de pago.

Esta normativa tendrá impacto sobre todos aquellos sectores en los que produzcan transacciones económicas, es decir, el sector bancario, los ecommerce, fintech, etc. En cuanto al sector turístico, es cierto que se va a producir un cambio muy significativo, puesto que los usuarios tendrán nuevas formas de pago sin tarjeta bancaria asociada, y tantos a ellos como a los que sigan usando la tarjeta bancaria habrá que protegerlos exigiéndoles el cumplimiento de las medidas de seguridad que ahora son obligatorias. En una fase inicial puede existir alguna fricción por las costumbres de pago del turista, pero a medio plazo es una ventaja de negocio el agilizar las formas de pago y dificultar los fraudes.

Pero la protección del usuario es un asunto capital, y en este sentido, cabe destacar que la biometría de voz es una solución óptima para cumplir con la nueva regulación.

En nuestro caso, desde Biometric Vox hemos desarrollado una tecnología de biometría de voz capaz de medir los rasgos únicos de una persona, y crear un perfil de cada usuario con una certeza prácticamente absoluta a partir de más de 100 parámetros físicos de su voz entre los que se encuentran parámetros fonéticos, pero también otros de índole fisiológica como la cavidad bucal, nasal o craneal. Así, y dado que las características físicas de cada aparato fonador son elementos que forman parte de la huella vocal, la biometría vocal permite ofrecer una barrera de seguridad casi total frente a grabaciones o imitadores. Además, no es posible generar una voz a partir de la huella vocal, por lo que ni siquiera, aunque un tercero pueda acceder a ella, no podría usurpar nuestra identidad.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Se ha escrito que, al igual que todas las normativas de la UE, que apuntan a lograr una vía infalible de pagos, la PSD2 pretende “combatir el fraude y que se dirija a un negocio seguro para sustituir el efectivo” (Andrea Fiorentino, responsable de productos y soluciones de South Europe de VISA).  Además de su opinión al respecto, ¿cuál es su percepción sobre la proximidad de “la sociedad sin dinero”?

La PSD2 llega con el objetivo de garantizar la seguridad de los pagos digitales y combatir el fraude de identidad. Ciertamente, agilizar los pagos electrónicos potenciará que muchas operaciones dejen de realizarse en efectivo, aunque no sea el objetivo en sí de la nueva regulación.

Empleamos desde hace décadas dinero fiat, también conocido como dinero por decreto y que es una forma de dinero fiduciario, es decir, es una forma de dinero sin valor intrínseco cuyo valor se basa en la fe en los estados pues no está basado en contrapartidas de mercancía o materiales reales como, por ejemplo, ocurría con el patrón oro. Siendo así, el dinero efectivo actual no tiene ninguna ventaja garantista sobre el dinero electrónico salvo la posibilidad de acopio físico de billetes o monedas. Mientras que sí ofrece desventajas, ya que el efectivo facilita los gestiones ilícitas o no fiscalizadas.

Por lo dicho, el acercamiento a medio plazo hacia una sociedad sin dinero material es una posibilidad clara. El dinero electrónico permite una mayor transparencia y control, y siendo garantizada la seguridad del usuario con medidas como la regulación PSD2, tendrá a su alcance la sustitución total del dinero material.

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