Entrevista a Jerry Norton, vicepresidente de CGI

Ante la digitalización prevemos una completa transformación del sector bancario, incluido el minorista

Por Pedro A. Muñoz

La digitalización provocará una completa transformación del sector bancario

Jerry Norton, vicepresidente de CGI, es un reconocido experto internacional, con una trayectoria de más de 30 años en servicios financieros en banca y seguros, espectro en el que se ha especializado en pagos, desde infraestructuras del mercado central hasta canales de consumo, sobre todo en programas de cambio resultantes de la nueva regulación y tecnología. CGI, compañía canadiense de consultoría, destaca por su experimentada trayectoria internacional en integración de sistemas, subcontratación y soluciones en el mundo de las finanzas. DATAGORA ha solicitado sus puntos de vista sobre algunos de los más candentes temas de la digitalización en el mundo financiero.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad En este ámbito destaca un tema que parece cada día más preocupante, las tecnológicas empiezan a acechar al sector financiero y para ello aprovechan su gran imagen de marca. A diferencia de la banca, la fidelización de los usuarios es máxima: las redes sociales tienen fans en lugar de clientes. El grupo de comercio electrónico Alibaba ha creado un monedero virtual y los sistemas de pago de la red social WeChat están cambiando la economía china, donde el 67% de las transacciones ya se hacen a través de estos medios de pago. ¿Cuál es su opinión sobre este fenómeno?

*   Las grandes compañías tecnológicas globales representan una enorme amenaza para la comunidad bancaria y para los proveedores de este sector. Una de las razones es que han recopilado y pueden seguir recopilando un gigantesco volumen de datos sobre los consumidores y, aplicando análisis avanzado sobre los datos, pueden saber qué productos se venderán mejor a los consumidores/ciudadanos y al precio adecuado. La banca abierta potencia dicha amenaza ya que las grandes compañías tecnológicas no tienen que desarrollar su propia capacidad, sino que aprovechan la infraestructura de los bancos. Pero no todo debe ser pesimismo y fatalidad, sino que los bancos tienen la oportunidad de responder, primero, creando mejores productos y agrupándolos; y, segundo, protegiendo la privacidad y la seguridad de los datos de sus clientes, de manera que los bancos pueden beneficiarse del hecho que los clientes confían más en ellos que en las compañías tecnológicas para mantener la privacidad y seguridad de sus datos.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Otro tema que se presta a infinidad de especulaciones. Hace ya una década el bitcoin fue ignorado y despreciado por el sistema financiero formal. Pero dado su explosivo crecimiento de los últimos meses, surgen preguntas. ¿Por qué parece más interesante para inversionistas comprar bitcoins que dólares, yuanes, petróleo u otras commodities? ¿Pura especulación?  ¿Vigilar actitudes sospechosas sobre el objetivo de sus actuales inversionistas, desde lavado de activos hasta apuestas? ¿Estamos “ad portas” de una crisis financiera de magnitudes impredecibles? ¿Son las monedas virtuales refugio de algunos visionarios?

*   Reguladores, bancos centrales y entidades bancarias consideran que el bitcoin es un riesgo para el consumidor, pero los inversores lo ven como una manera potencialmente sencilla de ganar dinero. Este punto de vista se ha visto estimulado por el auge que ha experimentado el valor de bitcoin. No obstante, también es cierto lo contrario: cuando recientemente el valor de bitcoin se hundió, las personas mostraron menos interés. Por tanto, la mayoría de los compradores solo estaban interesados de forma especulativa. La tecnología subyacente del bitcoin y el uso de criptomonedas en transacciones financieras sigue siendo un segmento con un enorme potencial en el mercado. Y no, no nos enfrentamos a una crisis financiera debido al bitcoin.

Jerry Norton, vicepresidente de CGI
Jerry Norton, vicepresidente de CGI

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Se dice que conocer al consumidor para ir un paso por delante de sus deseos, es la meta de la banca que comienza a gestarse. Por ello BBVA, la Fundación Gates e Ideo dedicaron una jornada a explorar y analizar cómo la banca, o fintech, como les gusta llamar aquí a la intersección entre el mundo financiero y la tecnología, evoluciona y los competidores que enfrenta. ¿Qué panorama ve Ud. a corto y medio plazo?

*   Ante la digitalización y la banca abierta, prevemos una completa transformación del sector bancario, incluida la banca minorista. Creemos que dicha transformación será ofrecida por bancos y otro tipo de entidades, algunas de las cuales competirán con los bancos y otras colaborarán con éstos. Este cambio será profundo, aunque llevará mucho más tiempo de lo que se cree. Por tanto, a lo largo de los próximos 10 años iremos viendo un sector muy distinto al actual: los bancos formarán parte de un ecosistema más grande y más diverso constituido por bancos individuales que asumen el papel de fabricante de productos, distribuidor de productos o ambos. ¡Se les va a exigir que piensen a lo grande!

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Pero con un aumento en las transacciones digitales, la cuestión de la seguridad de los datos entra en juego. A medida que vamos hacia un mundo cada vez más virtual – pagos en la nube en lugar de pagos con efectivo -, surge la gran pregunta ¿quién tiene acceso a nuestra información? El gran experto sueco en sistemas de pago Niklas Arvidsson, plantea: «Las transacciones electrónicas son más rápidas y cuestan menos en general, y hacen que el sistema de pago sea más eficiente. Sin embargo, como con todos los movimientos hacia territorio desconocido, ¿quién tiene el poder? ¿Lo estaremos entregando a un pequeño número de compañías privadas que tienen las llaves de cómo funcionan estos sistemas de pago? 

*   Los sistemas centrales de pago no se están traspasando a compañías privadas, sino que siguen controlados por bancos y en algunos casos por bancos centrales, todos ellos con la apropiada supervisión regulatoria. En estos casos, el control sigue en manos de entidades financieras y bancos centrales, que no lo han delegado. Que se haya hecho electrónica no significa que no hayan delegado ese poder. Sin embargo, en algunos casos algunas compañías privadas están asumiendo una parte de la interacción con el cliente a través de intermediarios entre el banco y el cliente, tanto entre consumidores como entre empresas o minoristas. Si bien bancos y bancos centrales tienen como una prioridad máxima garantizar la seguridad de sus sistemas y prevenir ciberataques, etc., con la ayuda de la regulación de terceros que no estén sujetos al mismo control. Cuando los terceros tengan una presencia significativa en el sistema, también serán supervisados ya que se trata de una competencia discrecional de los reguladores.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Sobre la sociedad sin efectivo. En UK durante 2015, los pagos con tarjeta superaron al efectivo por primera vez. Otros países van más lejos. Corea del Sur ya no tiene monedas. Dinamarca y Suecia son pioneros en la reducción de pago con moneda tangible; de hecho, Estocolmo está considerando tornar al país en una sociedad sin efectivo para 2030; ya en 2016, apenas el 1% del valor de todos los pagos fue con monedas o billetes. Si esa es la realidad venidera, ¿Quiénes serán los beneficiarios? y ¿quién controlará finalmente el dinero en el futuro?

*   El dinero en efectivo es importante y lo seguirá siendo para determinados tipos de transacciones y determinados segmentos demográficos de la sociedad. Por tanto, la disponibilidad de dinero efectivo mediante cajeros automáticos y las devoluciones en tiendas también es importante y será necesario que siga existiendo. No obstante, la tendencia en la mayoría de los países se dirige hacia el uso de tarjetas y transacciones electrónicas y, por tanto, el coste de procesar dinero en efectivo comenzará a descender de manera asimétrica para quienes no hagan el cambio a la electrónica y como consecuencia no se distribuirá equitativamente en la sociedad. El dinero en efectivo no es una opción equivocada, pero la adopción paulatina de la electrónica genera un coste indebido que es aprovechado por quienes desean utilizar dinero en efectivo. Es necesario que se analice en cada país quién paga el procesado del dinero en efectivo, es decir, para quién es beneficioso. Algunos países, por ejemplo, Suecia, tienen previsto dejar de utilizar pronto el dinero en efectivo, pero en otros países sigue siendo demasiado importante. Cada país debe decidir que quiere hacer a este respecto. Otro factor a tener en cuenta es que el aumento de los pagos electrónicos incrementa a su vez el riesgo sistemático si existe un fallo en el procesamiento de dichos sistemas de pago. El dinero en efectivo tiene un papel que desempeñar como alternativa a los pagos electrónicos en el caso de que estos fallen. Algunos países buscan cibermonedas para mitigar este riesgo. Aunque algunos consumidores pudieran preferir tener dinero en efectivo en sus bolsillos, el dinero en efectivo tampoco está exento de riesgos, ya que este sufre un enorme número de delitos; por ejemplo, la falsificación de billetes y/ robo de efectivo.

Digitalización y Mercado bancario

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Parece difícil que se repita un efecto Lehman Brothers. La banca está más regulada, además no está expuesta a activos fuera de balance como los que propagaron la crisis subprime al conjunto del sistema financiero (especialmente a Europa). Los requisitos de capital se han endurecido. Hay más capital y mejor supervisión, pero el sistema no es invulnerable, por lo que varios expertos creen que el fantasma de Lehman Brothers no desaparece, citando a la banca en la sombra, la zona euro o bien los productos complejos, focos de riesgo de hoy.  

*   Esto es una paradoja que se puede explicar empleando un globo como analogía: se comprime un extremo del globo y el otro extremo se agranda. La regulación logró que el sector bancario fuera mucho más seguro, pero aumentó el riesgo en otras partes del sector financiero, por lo que el riesgo no ha desaparecido, sino que tan solo se ha trasladado. El sector bancario y los bancos ya no son tan fuertes como antes, pero existe un mayor riesgo para otros. En algunos países, por ejemplo, China, el sector bancario ha crecido sin minimizar el riesgo sistémico, por lo que aún no se han absorbido completamente algunas de las lecciones aprendidas en 2007. Por lo tanto, la afirmación anterior es correcta: se necesitan reguladores conscientes del impacto de las nuevas regulaciones para todo el sector y mirar más allá de su cometido actual.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Respecto a la nueva cultura digital del sector financiero se ha cuestionado si las entidades llevan la velocidad de cambio adecuada, concluyéndose que hay que eliminar el “poco a poco”, ya que de lo contrario el objetivo se acaba distorsionando. La mejor opción parece ser implementar los cambios en pequeñas organizaciones satélite para comprobar su viabilidad antes de escalarlos al resto de la organización.  ¿Vamos a una banca sin bancos, con un uso intensivo de la tecnología, a menores costes y más eficiente?

*   Sí, nos dirigimos hacia unos bancos centrados en la tecnología en lugar de una tecnología centrada en los bancos. Los bancos emplean la tecnología de forma ineficiente y ello genera unos costes que en última instancia son asumidos por el cliente. Las nuevas tecnologías proporcionan unos avances sin paragón en la eficiencia y los bancos se verán beneficiados con ello, aunque quizás no de manera inmediata. Esto implica la digitalización, la cual ofrece un mejor servicio y una propuesta más centrada en el cliente basado en las nuevas tecnologías. El número de bancos será mucho mayor; los servicios serán eficientes y suministrados con un menor coste. Los bancos están obligados a ello para seguir siendo competitivos. Si no lo hacen, y volviendo al principio, otros lo aprovecharán.

Datagora medio especializado en transición digital, smartcities, digitalización, recursos humanos, sostenibilidad y movilidad Finalmente, dentro de pocas semanas sabremos si el Reino Unido toma una de las decisiones más trascendentales de su vida. Vale entonces la pena recordar lo que planteó hace tres años Mark Leonard director del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores: “Ya es hora de que los negociadores del Brexit acepten la realidad y cambien de estrategia. Los británicos no pueden seguir utilizando tácticas de negociación que socavan las bases mismas de las que esperan beneficiarse. Y la UE debe ir alejándose de su estricta postura, con todo lo comprensible que ésta pueda ser”. Por ello y desde el punto de vista socioeconómico y como europeos, ¿qué cree Ud. que hemos aprendido del Brexit? Y ¿Cuál sería el escenario más propicio tras el Brexit para el sector financiero europeo en su conjunto? 

*   Desde un punto de vista bancario solo hemos aprendido cosas negativas, como por ejemplo que los mercados abiertos son más importantes que los mercados territoriales. Seguir adelante con la estandarización, es decir, coordinar el negocio tecnológico y la estandarización del sector, es el escenario más favorable con un conjunto común de normas empresariales y tecnológicas en toda Europa, con independencia de la pertenencia o no a la UE.

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