Las STEM, fundamentales en la educación del siglo XXI

Los trabajos del futuro requerirán nuevas competencias y habilidades, donde las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, sus siglas en inglés), permitan desarrollar habilidades, competencias y conocimientos que serán necesarios en la economía digital.

El desafío está claro, cómo enseñar a los estudiantes estas disciplinas de manera que se incremente el número de vocaciones. Este es uno de los retos a los que se trata de dar respuesta desde la Administración, las empresas o los centros educativos y sobre lo que ha versado la jornada “¿Por qué las STEM son fundamentales en la educación del siglo XXI?”, celebrada el pasado día 15 en Bilbao y organizadas por Innobasque en colaboración con la Universidad de Deusto.

Esta jornada se enmarca en los «Los Martes de Innobasque», iniciativa a través de la cual, este organismo convoca mensualmente a los protagonistas de la innovación en un foro divulgativo y abierto para situar la innovación vasca en el centro de la mirada de las personas, las organizaciones y los medios de comunicación.

En momentos cuando se están redefiniendo las bases de la innovación y productividad, que tendrán un decisivo impacto entre los modelos educativos y de empleo, resulta evidente que las tecnologías digitales incrementarán la competitividad en la economía, la productividad y la innovación, contribuyendo al crecimiento del PIB de los países. En el curso de esta jornada, además de insistir sobre este las nuevas competencias y habilidades, se insistió en la necesidad de potenciar estas tendencias con diversos y atractivos cursos de formación, incluso desde la niñez.

Durante el encuentro se hizo especial hincapié en que el empleo en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas en Europa es cada vez mayor y se espera que lo sea más en los próximos años. Según un estudio del Centro Europeo para el Desarrollo de la Vocación Profesional, la demanda de titulados universitarios en estas carreras universitarias crecerá en Europa un 14% hasta 2020, mientras que el crecimiento estimado para otras ocupaciones aumentará sólo un 3%. Por este motivo, resulta fundamental que se incrementen las vocaciones en estas disciplinas y que los estudiantes desarrollen una serie de habilidades que se demandarán a los profesionales del futuro. En otras palabras, es imprescindible contar con una población cada vez más preparada y estimulada, capaz de innovar, desarrollar y competir en diversos campos.

Sobre este tema, el Fondo Económico Mundial y The Boston Consulting Group han identificado 16 habilidades, competencias y cualidades que todo estudiante debe poseer para tener éxito en el mercado laboral, como son aritmética, TIC, finanzas, cultura y civismo, pensamiento crítico, capacidad para la resolución de problemas, creatividad, comunicación, colaboración, curiosidad, iniciativa, persistencia, capacidad de adaptación, liderazgo y conciencia social y cultural.

En otras palabras y según vienen insistiendo diversos analistas, la actividad laboral debe comenzar a entenderse como un agregado de competencias con valor y significado, sin el sentido estático que hasta la fecha tienen la mayoría de las carreras y programas educativos de formación en sectores tradicionales, sino que apoyada en un carácter dinámico que permita modificar las competencias concretas de cada ocupación para adaptarlas a los objetivos de cada actividad.

Uno de los temas más importantes de esta jornada fueron las exposiciones y análisis centrados en cómo enseñar de una forma atractiva estas disciplinas. Estas ponencias estuvieron a cargo de Elvira González, asesora de Ciencias Naturales en Berritzegune Nagusia; Merkat Bernaola, director de Begoñazpi ikastola; Danel Solabarrieta, coordinador de proyectos educativos de Elhuyar Fundazioa; Diana Franco, responsable de Hirikilabs en Tabakalera; María Luz Guenaga, responsable de la unidad de Investigación en DeustoTech Learning; Asier Perallos, director de Ingeniería Informática de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto y Alberto Bokos, director de Socialización de Innobasque.

González explicó la iniciativa Zientzia Hezkuntza de apoyo a profesores de enseñanza obligatoria, que impulsa una didáctica práctica e innovadora para desarrollar competencias científicas. Ésta y GoLab de laboratorios online están promovidas el servicio de apoyo para la innovación y mejora de la educación no universitaria del Berritzegune Nagusia, dependiente del Gobierno Vasco.

Por su parte, Bernaola recordó cómo los niños aprenden matemáticas jugando al ajedrez en Begoñazpi ikastola, siendo este centro el primero de Euskadi en incluir el ajedrez dentro del currículo escolar. Así, los alumnos de 4 años ya trabajan el ajedrez como materia y el objetivo es extender la asignatura a toda la etapa de Educación Primaria.

Por otro lado, una de las debilidades detectadas en torno a las STEM es que hay más chicos que chicas que se decantan por este tipo de carreras. Para equilibrar esta situación, Elhuyar Fundazioa coordina el proyecto europeo Sting que trata la perspectiva de género en la educación científica. De este modo, cuatro universidades, tres centros de ciencia y la fundación están desarrollando un curso de formación para profesores de ciencia que den clase a estudiantes de entre 10 y 16 años.

Asimismo, se ha dado a conocer la particularidad de Hirikilabs, un proyecto del los laboratorios de Tabakalera en Donostia, donde utilizan la tecnología como herramienta pedagógica.

Por último, Guenaga, de Deustotech Learning ha presentado Trastea Club, donde organizan actividades y talleres para estudiantes de entre 4 y 14 años dirigidos tanto a escolares como a los centros docentes donde estudian.

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