No olvidemos que reciclar dispositivos de impresora es parte de la economía circular

El 100% de los materiales contenidos en un cartucho de tóner ya es reutilizable en la fabricación de nuevos productos, si es reciclado adecuadamente

Lograr orientarnos hacia una economía circular, apoyándonos en un ambicioso programa de cero residuos contemplado para Europa, es uno de los objetivos preferentes de la UE, iniciativa que – pese a los esfuerzos emprendidos por diversas asociaciones y países – no logra concretarse masivamente. Se avanza sí, entre incipientes y frágiles medidas de los diversos países, aunque ni con la rapidez requerida ni en forma de procesos participativos, pero se avanza. Ahí están los resultados de algunas iniciativas, como aquellas centradas en la obsolescencia programada que concreta objetivos obligatorios para alcanzar un nivel de residuos cero, así como para reducir de gases de efecto invernadero, o bien para disminuir el uso de recursos per cápita y de consumo de energía, además de aumentar la eficiencia energética.

Dadas sus implicaciones en temas tan vitales como el reciclaje, buena parte de ellas relacionadas con nuestro trabajo diario, exigen nuestro total compromiso. Es el caso de algunos consumibles empleados en el trabajo de oficina, principalmente los utilizados en la impresión. En efecto, una de las actividades básicas de las oficinas y los espacios destinados a la actividad laboral son las impresiones, que, independientemente del tipo de equipo que se utilice así como la finalidad de los mismos, supone un alto consumo de dispositivos de tinta.

De ahí que expertos y ciudadanos concienciados con el medio ambienten reclamen la puesta en marcha de medidas destinadas a este fin, porque ¿sabemos en realidad cuál es la cantidad exacta de cartuchos de tinta y tóner que se reciclan en la actualidad? ¿Es este dato significativo o carece de importancia?. Una interrogante sobre la que vale la pena reflexionar, ya que para propios y extraños la realidad en este sentido es bastante cruda, ya que únicamente tres de cada diez usuarios recicla estos dispositivos. Datos que sorprenden, pero han sido extraídos de un análisis llevado a cabo por la compañía distribuidora de consumibles alternativos para impresoras.

Los expertos recuerdan a los usuarios de cartuchos de tinta y toner, tanto procedentes de empresas como particulares, que el impacto medioambiental en el proceso de descomposición de un toner o cartucho es elevado y duradero. De hecho, estos objetos tardan aproximadamente cien años en descomponerse en su totalidad.  De ahí que se incida tanto en la necesidad de reciclar aquellos componentes susceptibles de formar parte de este proceso. Una tendencia por la que ya han optado muchas empresas pero que hace falta que se extienda al 100% del tejido productivo y empresarial español.

Residuos electrronicos

Un análisis de Recyclia a través de sus fundaciones: Ecoasimelec, Ecofimática y Ecolum y la empresa Waste Zero World (W0W), dedicadas a la recogida y la gestión de aparatos electrónicos, hecho público recientemente con motivo de la celebración del Día Mundial del Reciclaje, constituye todo un toque de atención. El 100% de los materiales contenidos en un cartucho de tóner ya es reutilizable en la fabricación de nuevos productos, si es reciclado adecuadamente, lo que convierte la gestión de estos dispositivos en un claro modelo de economía circular en el entorno de los residuos electrónicos.

Según este análisis, el reciclaje de un kilogramo de cartuchos de tóner puede ser reutilizado en su totalidad, concretamente: 442,4 gramos de plástico; 387,3 de hierro; 129,3 de polvo de tóner y 41 de aluminio. Ambas entidades destacan así el rápido desarrollo de la tecnología de reciclaje para cartuchos de impresión, considerados aparatos electrónicos y cuyo reciclaje es obligatorio para sus fabricantes desde el pasado 15 de agosto.

Todos los materiales recuperados se emplean en la fabricación de nuevos productos y el polvo de tóner en valorización energética. Además, ambas entidades ya desarrollan labores de I+D+i para encontrar nuevas opciones de reutilización de este polvo, tales como un componente en pinturas reflectantes o para asfaltado de carreteras.

Adelantándose a la entrada en vigor de la obligación de reciclar estos consumibles (15 de agosto de 2018), Recyclia puso en marcha el año pasado Tragatóner/Tragatinta, la primera iniciativa de nuestro país para recoger y gestionar los cartuchos de tóner y tinta de las impresoras. Desde entonces, esta organización trabaja para acercar los contenedores de recogida de estos residuos a los usuarios, instalándolos en empresas, organismos públicos o privados y distribuidores que pueden solicitar su recogida a través de una plataforma electrónica.

Por su parte, pymes y particulares ya disponen de un buscador web y, próximamente, de una aplicación móvil para consultar los contenedores más cercanos instalados en puntos limpios municipales y establecimientos comerciales.

Tragatóner/Tragatinta aprovecha los recursos y las sinergias de los 15 años de experiencia de Recyclia en la gestión de residuos de aparatos ofimáticos y de impresión a través de la fundación Ecofimática que representa al 90% de los fabricantes de este tipo de equipos de nuestro país, y ya ha gestionado 44.000 toneladas de residuos.

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