Nuestro crecimiento no es estructural sino coyuntural

Entrevista a Benigno Lacort, director general de AMETIC.

Por Pedro A. Muñoz

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Benigno Lacort _ Director General de AMETIC

“Nuestra situación actual es preocupante. Aunque los números indiquen que crecemos como economía, ¿qué mensaje se nos está transmitiendo? Diría que optimista y que además no debemos de ser pesimistas. Podemos y debemos confiar en nosotros mismos. Si la economía crece y el consumo interno crece un poco, deberíamos mostrarnos satisfechos tras una larga y sufrida crisis. Pero la dura realidad muestra que, aunque nuestro país está a punto de recuperar un PIB equivalente al del año 2008, seguimos cayendo posiciones en los rankings internacionales de innovación y de digitalización, mientras que otros países, inmersos también  en sus respectivas crisis económicas y sociopolíticas, se recuperaron antes y crecen más rápidamente gracias a sus apuestas tecnológicas. ¿Entonces?. ¿Qué nos diferencia de ellos? ¿Qué hemos de hacer?

Obviamente se han de tomar medidas urgentes y a largo plazo, o el crecimiento que observamos puede ser un mero espejismo si no cambiamos de modelo productivo. Y ¿cuál es el rumbo a seguir? El sector TIC supone alrededor de un 7,5 del PIB nacional y algunos analistas internacionales ya sitúan el peso de la Economía Digital (outputs derivados de inputs digitales o digitalizados) en casi el 20% del PIB español. La Comisión Europea confía en que la Economía Digital ha de ser el mayor vector de crecimiento económico y del empleo en Europa en los próximos años. Por tanto, para nosotros, no hay duda: Se requiere un urgente compromiso político con la Economía Digital o nuestro crecimiento no será estructural. En un contexto en el que pasa el tiempo sin lograr formar Gobierno, nuestro país se está jugando volver a un escenario de crisis si los factores exógenos dejan de soplar a favor”.

Una serie de meditadas reflexiones apoyadas en abundantes datos, documentos y ejemplos de hechos y situaciones diversas, jalonan la conversación que Benigno Lacort  director general de AMETIC, ha mantenido con Datágora, en la que no deja de subrayar una y otra vez, “Hay que potenciar nuestra I+D+i, la educación, la formación, acelerar la digitalización, mirar con responsabilidad hacia un futuro en el que ya nos jugamos demasiado”.

*  Sin embargo desde el Gobierno se insiste comunicar en cifras que, dicen, indican que vamos hacia una recuperación. ¿Cuál es su opinión al respecto?

*  “Ese mensaje con datos de crecimiento que nos transmiten no resuelve graves temas  estructurales que tenemos de modelo productivo. No vemos que crezca el PIB industrial al ritmo que sería necesario, no apreciamos que se incremente el nivel de conocimiento digital de la población en todos sus segmentos, lo cual puede ser un drama para los parados de larga duración, seguimos retrocediendo en nuestra capacidad de innovaciónY no lo resuelve porque no es estructural. Tampoco observamos  un liderazgo ni público ni privado que nos indique qué camino debemos emprender en innovación, en desarrollo del conocimiento o cómo reestructurar el sistema productivo. Objetivamente, la intensidad de nuestro  crecimiento es insuficiente, por lo que puede ser engañoso que nos recreemos en estas cifras y no veamos con claridad qué está ocurriendo.

Crecemos sí, pero los demás lo hacen mucho más rápido, desde mucho antes y sin haber retrocedido tanto como retrocedimos nosotros. En otras palabras, a pesar de crecer, estamos más lejos de los líderes, como lo demuestra haber caído una posición en el Global Innovation Index del 2016 o el haber caído una posición en el Networked Readiness Index también del 2016. ¿Cómo explicar que pudiendo llegar a ser la décimo segunda economía del planeta a finales de este año en términos de PIB, estamos en el puesto 47 del mundo por eficiencia en nuestra capacidad de innovar? Evidentemente  que hay algo estructural que seguimos sin hacer bien.

*  ¿Qué iniciativas deberían emprenderse para corregir esta situación? ¿Qué pasos dar?

* Superar un umbral de inversión en innovación, algo que no hemos alcanzado. Me explico. Te dicen, hemos sumado una décima, un punto… Da igual. La conversión del esfuerzo en innovación y en riqueza no funciona así. Tenemos que pasar del 3%. Y mientras no estemos  en ese porcentaje, no ocurrirá nada. Qué es lo que sucede. Como todo el mundo ha leído o escuchado sobre esta problemática, todos hablan y tienen una opinión muy importante. Pero el discurso parece ser (tanto público como privado)  ”no pasar del uso del transitivo”. Es como un mantra. “Vamos a mejorar, vamos a progresar, vamos a desarrollar, vamos a crear…

Pero mientras no dediquemos una masa crítica suficiente de recursos económicos, de recursos humanos y de conocimiento a unos objetivos tecnológicos concretos y de manera sostenida en el tiempo durante un largo plazo, pues nada ocurrirá. En el ranking europeo de innovación España aparece en el puesto 24 de los 36 países analizados (UE y no UE). Tenemos que ser conscientes de que esto es un desastre. Estamos por debajo de la media europea, y somos considerados como un país cuya capacidad de innovación está entre moderada y modesta. En consecuencia, el discurso que debemos esperar no es el de “vamos a incrementar la inversión en I+D”. Es preciso concretar un discurso con una apuesta inversora por encima del 3% del PIB, con una ambición a largo plazo y con un objetivo definido de colocar a nuestro país a la cabeza de Europa en innovación.  No podemos conformarnos con puestos mediocres de la Unión Europea. España debe y tiene que estar entre los 10 primeros….

*   Sobre este tema suele decirse que estamos desperdiciando nuestro capital humano. ¿Podría poner algunos ejemplos sectoriales?   

*   El amplio campo de las telecomunicaciones. Cuando sales de la universidad ¿dónde puedes trabajar?. Ahora mismo en empleos de bajo valor añadido porque carecemos de los de alto valor añadido. Entonces hay que poner el foco ahí…en la innovación para que haya empleo de alto valor añadido. Los jóvenes se quejan. Los padres se quejan. Siempre con argumentos similares. “Mis hijos han estudiado mucho, han hecho muchos cursos, pero están ganando un salario miserable”. Con los datos en la mano les digo: “La facturación del sector TIC en España ha caído desde 2008 a 2013 un 18% y nuestras industrias han hecho un duro esfuerzo por mantener el volumen de empleo – que de hecho las cifras demuestran que se ha mantenido.  Ahora bien, ¿cómo logramos una ecuación en la que el número de empleados se mantenga con los ingresos descendiendo de manera dramática?. Pues desafortunadamente reduciendo los salarios. Y aún así, somos de los sectores que mejor pagamos”. 

*  ¿Y cómo se podría intentar reconducir esta situación?. 

*   Algunas voces doctrinales apuntan a que la lógica sería cambiar las relaciones laborales y exigir que se le pague más. Como declaración de principios, vale. Pero donde no hay no se puede sacar. Punto. O generamos un modelo  nuevo y realista en el que  el nuestro producto industrial tenga una alta carga de innovación y valor añadido o no podremos lograr ni un crecimiento del sector ni un crecimiento de las retribuciones. Para lograrlo también es preciso que el trabajador se renueve constantemente e incluso se reinvente cada cierto tiempo.  Y no hay que temer a esto. En el ser humano coexisten muchos tipos de habilidades e inteligencia, que permiten reenganchar a mucha gente, pero en buena parte hay que hacerles perder el miedo al cambio… hacerles ver la importancia de las competencias. Hay que asumir la responsabilidad de formación en el trabajo o profesión que estás desempeñando.  Y hay que asumir también que estos ciclos formativos se pueden producir. La buena noticia es que la propia tecnología digital ayuda a afrontar nuevos procesos formativos y que la rápida evolución de los mercados también puede llevar a una evolución de las carreras profesionales que ha de verse como algo atractivo frente a profesiones “que no cambian a lo largo de toda una vida”

*   “Hace poco más de un año Juan Mulet, entonces director general de COTEC decía: “Reindustrialización y emprendimiento, con la generación de empleo como objetivo básico, son conceptos que en sí, están constantemente en boca de administraciones y políticos, pero no se advierten políticas concretas al respecto”. 

*   Es que es verdad. La reindustrialización y la innovación – que son como la cábala – están en los discursos políticos, pero no en la acción política. Todos queremos tener un peso industrial superior (que en nuestro PIB está hoy alrededor del 15%). Tras muchísimo tiempo investigando sobre los sistemas de gestión de la innovación, sigo sin poder establecer la “cifra mágica” que se ha de invertir en innovación. Pero mis conclusiones son que sea cual sea este umbral, si no se supera, no ocurre nada. En Europa se admite generalmente que este umbral se encuentra por encima del 3% del PIB. En otras palabras, si invertimos por debajo del 3% del PIB es probable que siga sin ocurrir nada. Pero si invertimos por encima de esa cifra y de manera sostenida en el tiempo, es más que probable que empiecen a ocurrir cosas positivas. Y a veces, desde un punto de vista matemático, tan elegante es hablar en términos cualitativos como cuantitativos.

Benigno Lacort _ Dtor General de AMETICHemos llevado nuestra inversión en innovación a un valor alrededor de un punto y algo del PIB, que además puede ser discutible. Pero no logramos superar el umbral, pues ni pasa ni pasará nada. Seguiremos en puestos mediocres en los rankings internacionales y cayendo. Igual que con la industria. Da igual que nos esforcemos en crecer en pequeños saltos incrementales. No tiene sentido. El desafío obligatorio es dar un salto disruptivo en este país, de lo contrario no vamos a ser capaces de salir de nuestros problemas estructurales. Resumiendo, no sólo tenemos mal calibrado el discurso/postura, es que no somos capaces de hacer lo que sabemos que tenemos que hacer, que no es otra cosa que reindustrializar el país, camino que requiere inversión en innovación, en conocimiento. Todo lo tenemos más o menos interiorizado, pero no potenciamos ninguno de esos tres pilares y, sobre todo, no somos capaces der materializarlo a largo plazo. 

* En este panorama y conceptualmente, parece que prestamos demasiada atención a los números, porcentajes de crecimiento o decrecimiento, mientras que al desarrollo apenas le dedicamos atención. Parece que nos centramos en el incremento del crecimiento,  pero un crecimiento sin políticas de desarrollo…

*  Totalmente de acuerdo. Pero es que debemos ver más allá de que si esos números son buenos, malos o regulares. Nuestra interpretación en AMETIC es, el crecimiento que estamos teniendo es engañoso, no es estructural es coyuntural. Creemos que si este crecimiento redundara en educación, en formación, en transformación digital, iríamos bien. Pero nuestro crecimiento es puramente estacional, derivado de temas de consumo interno, afortunadamente, no vamos a negarlo, es bueno, pero ha sido y es claramente insuficiente.

Un ejemplo. Acaban  de salir las estadísticas de empleo y afortunadamente seguimos bajo los cinco millones de desempleados (aunque la tasa de desempleo esté en un 20%), vale, pero volvemos a  lo mismo. No se tiene en cuenta un tema estacional del empleo debido a nuestra gran industria del turismo.

Robert Solow, premio Nobel de Economía 1987, se pasó toda la vida estudiando la generación de riqueza, al igual que Adam Smith, Keynes y tantos otros. Bien, sus conclusiones en la época de los 80 fueron categóricas: cuatro  quintas partes del crecimiento en Estados Unidos se debían a la tecnificación. Y aquí seguimos hasta abominando del efecto de la industria en el bienestar de la sociedad.  Otro de los tantos datos que utilizamos a menudo son del libro “The Global Job Machine: Trends Y Prospects (Gary Jacobs, 2009) indica que,  entre 1950 y 2007 la población mundial creció un 168% y durante el mismo período, el empleo global, a pesar de ese incremento, creció un 237%. ¿Por qué? Gracias a la tecnificación, un vector de  fuerza natural, que es que la población sigue creciendo pero sigue empleada, pero lo sigue dando de comer…

*   ¿Desde su óptica ve realmente un disposición a la reindustrialización en España?

*   Por supuesto.  ¿Pero cuándo y cómo?. Turismo es la gran vaca del país y a veces me duele como andaluz que hayan pasado tres generaciones, desde que el turismo se puso de moda allá por los años 60, y que muchos de mis paisanos sigan sin aprender inglés y sin saber estar en el control de los negocios, en la parte de valor añadido. El capital que ha sabido hacer empresa y desarrollar nuevos modelos de negocio, sigue siendo el capital extranjero. Y nosotros seguimos siendo la mano de obra, sin dar el salto industrial en ninguna de las facetas. Eso es lo que yo no quiero para mi país. Pero ¿cómo se dan los avances en turismo hoy por hoy? , Precisamente a través de la introducción de la transformación digital.

*  También hay otros sectores, en algún momento Ud. ha dicho que en la agricultura se están haciendo avances en este sentido.

¿Y cómo se mejora el avance en la agricultura? Introduciendo tecnologías digitales que  permitan  controlar el campo como si fuera un sistema de producción. Ahora mismo hemos creado un área de Smart Agro en AMETIC, y se pueden trasponer al mundo rural conceptos ya desarrollados en el ámbito de Smart Cities donde AMETIC también es la referencia nacional.

Hace ya tiempo que es posible  introducir sensores en el campo, algo que se lleva haciendo años, por ejemplo, en la zona de la fresa y la zona vinícola de Huelva; ahí está  la denominación Condado de Huelva, un vino muy interesante… Lleva un tiempo introducir sensores y medir y registrar todos los parámetros de la tierra y de los cultivos, pero así se sabe, año a año, cómo relacionar los resultados de la cosecha, con las condiciones de agua, de viento, de insolación, etc., de manera que se podría tratar de producir una serie de condiciones para lograr una calidad determinada o analizar cómo mejorar la calidad. En definitiva, cómo introducir inteligencia de negocio en la industria agrícola. No somos novatos en innovación en este terreno. A finales de los 90 yo trabajaba en CDTI y recuerdo perfectamente proyectos de I+D con robots recolectores de fruta muy avanzados e ideas rompedoras para su época. España no tiene ningún handicap intelectual ni económico que nos impida hacerlo. Ninguno… Es que no nos organizamos, no tenemos constancia…y no acabamos de confiar en nosotros mismos y en nuestro potencial.   

* Aquí cabría una pregunta ¿qué piensa del Fraunhofer Institute?, al que “The Wall Street Journal” ha calificado como “El secreto del poderío alemán”?.  De esa red de centros de investigación alemanes que respaldados por el gobierno y el sector privado impulsan la innovación. Ha ayudado a convertir a ese país  en uno de los sectores líderes en diversos sectores…

*  En el discurso de la nueva junta directiva de AMETIC de 2013, a la que yo me incorporé, ya defendíamos la necesidad de grandes HUB´s tecnológicos (centros de I+D y de aplicación de la tecnología desarrollada) en nuestro país. Pero centros, como hemos comentado anteriormente, con gran masa crítica y recursos, en lugar del fraccionamiento de los centros tecnológicos que tenemos en España por regiones. Conviene volver sobre ello, ya que aquí tenemos proyectos de poco empaque. Y, ahora, respondiendo a su pregunta, pues siguiendo la misma lógica pienso que en España haría falta un Fraunhofer Institute. Conozco el modelo y me parece un modelo a emular. Pero como cada Comunidad Autónoma quiere su pequeño centro tecnológico, como no tenemos masa crítica, al final lo que nos pierde es no dar ese salto político de decisión público y privada. No colaboración público privada entendida como somos buenos amigos. No, vamos a marcarnos objetivos ambiciosos. ¿Por qué no convertir a España en la primera potencia mundial en infraestructuras inteligente de transportes? ¿Los primeros en Smart Cities?. Precisamente para estas dos macrotendencias en España estamos perfectamente dotados y no nos falta ningún elemento … salvo la cohesión y la disciplina de hacer una apuesta conjunta y a largo plazo.

Por el contrario, vemos con tristeza que en estas materias salen convocatorias que tardan años en resolverse y con recursos limitados. De nuevo, buena voluntad pero limitada eficacia. No alcanzamos masa crítica. No puede ser. Y volviendo al tema de los centros tecnológicos, tampoco puede ser que cuando tratamos de constituir centros de referencia empiece una batalla entre comunidades autónomas que generalmente acaba en centros que se replican unos a otros al punto que hasta la propia Comisión Europea ha acabado por exigirnos especialización territorial. Así no lo vamos a lograr. Este juego va de masa crítica.

*  ¿Y por qué en Euskadi han logrado centros que marcan un camino a seguir…?

*  Lo que ocurre en el país vasco demuestra que si se logra escala y se organizan de manera conjunta, las cosas funcionan. ¿Cuál es, en mi modesta opinión la interpretación del modelo vasco? Ven algo interesante, ven que funciona, lo estudian y tratan de hacerlo grande y en colectividad. ¿Cuál es la mala interpretación que se hace a veces desde otras comunidades? ¡Ah!, como esto funciona yo quiero uno igual. No se trata de replicar el modelo vasco. Se trata de hacer cosas diferenciales y siempre superando la masa crítica. ¿Cuándo vamos a entenderlo?.

El modelo vasco demuestra nuestras tesis. Como allí tienen esa ambición y ese espíritu, que me parece correcto, hacen consumo interno y generan una pequeña economía que consume estos productos… demuestra que en una economía, si haces las cosas de una manera unificada y con una cierta masa crítica, funciona.  ¿Y cómo llegan más lejos?  Pues ampliando el mercado. Si ahora mismo coges este modelo y lo pones a nivel europeo, con 300 millones de clientes, empezarán a ocurrir cosas como ocurren en Estados Unidos y que no ocurren en Europa, porque tenemos el vicio de no hacer crecer las cosas o la tentación de replicar cosas pequeñas. Pero no, como esto funciona lo replico. En el momento en que hace eso, estás muerto. No funciona, porque no hay masa crítica. Puedes tener una tecnología estupenda  que vendes en una región, pero si no te la compra nadie más, pues las bondades del capitalismo dejan de funcionar. . Afortunadamente las exportaciones son algo que mantiene una tendencia y que permiten que sigamos manteniendo la ilusión en que las cosas pueden cambiar en materia industrial en nuestro país.

*  De todas maneras logran proyectarse. Tienen un nivel de exportación bastante interesante.

*  Sí, porque se han especializado y tienen productos de valor añadido. Eso es lo ideal, la especialización y ellos lo están haciendo bien en este sentido. Ya Europa lo dijo en el último programa operativo: si quiere crecer, deje Ud. de hacer lo mismo e innove. Se marcó una ruta. Las directrices europeas en los últimos fondos sociales ya hablan de la especialización inteligente. Una muestra interesante para el resto del país, que nos recuerda que no estamos donde debiéramos.

 

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