Preocupantes conclusiones del informe de IDG “El futuro del trabajo”

El futuro del trabajo, digitalización y transformación digital

Durante esta década, todo tipo de empresas provenientes de la economía tradicional, desde las más grandes hasta las más pequeñas se han ido incorporando al mundo digital. Al mismo tiempo, infinidad de nuevas compañías (fundamentalmente pymes) nacidas en este nuevo ámbito donde el tamaño de la empresa es fundamental para determinar el ritmo de avance, abren nuevos horizontes.  Tal como han manifestado José Luis Pérez y Lucio Martínez de la consultora Penteo, “mientras las pyme todavía están enfrascadas en tecnologías ya maduras como el ERP o el CRM, son las grandes compañía las que se enfrentan a proyectos más disruptivos”.

La clave está en cómo conseguir que una empresa lleve a cabo su transformación con éxito, ya que la digitalización pasa por establecer las estrategias adecuadas, evitar reestructuraciones cortoplacistas y saber interpretar lo que sucede a su alrededor. El problema surge cuando se comprueba que las tecnologías emergentes hacen aflorar las dificultades de los directivos en general para gestionar la transformación digital de las empresas.

En lo que a España respecta, la transformación digital se enfrenta a muchos obstáculos, ha dicho Jorge Gil, director general de IDC España. “Falta colaboración entre los distintos departamentos de la compañías, pero también faltan empleados con conocimientos técnicos y de organización. Ganan las luces cortas a las largas en la direcciones de la compañías, es decir, se imponen los enfoques tácticos y no estratégicos”.    

Pero con mayor o menor intensidad este panorama se presenta en casi todo el mundo. No es de extrañar entonces que actualmente las empresas europeas se encuentran sometidas a un enorme grado de presión impuesto por la falta de velocidad necesaria para adaptarse a la transformación digital, y mucho más que las estadounidenses. Una empresa de EMEA (Europa, Oriente Próximo y África) genera alrededor de 230 solicitudes de nuevas aplicaciones de software para sus negocios o grandes cambios y mejoras en las funcionalidades de estas. La media europea está muy por encima de la de Estados Unidos, que registra 153 solicitudes de media anuales. En Alemania, esta cifra llega a las 306 solicitudes anuales; en Francia, a las 218 peticiones, y en Reino Unido, a 137. En España, el número de peticiones es de 20.

Las nuevas solicitudes de desarrollo de aplicaciones acaban en fracaso, nunca se llegan a poner en marcha o se desarrollan pero sin llegar a cubrir las necesidades de la empresa

En otras palabras esto significa que:

a) Las empresas europeas solicitan el estudio de este tipo de proyectos mucho más que las estadounidenses, pero la complejidad de desarrollo y la falta la tecnología adaptada a los mismos frena su puesta en marcha.

b) En España, el 12 % de los proyectos solicitados nunca se han ejecutado, un 13 % queda sin terminar y el 21 % se pone en marcha pero no llega a estar a la altura de las necesidades de la empresa.

c) Este estudio sitúa a España como el país europeo con mayor número de peticiones de desarrollo de apps para I+D.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio “El Futuro del Trabajo(Future of Work), efectuado durante los meses de agosto y septiembre de 2018. Este informe fue llevado a cabo por IDG para Appian, empresa de computación en la nube centrada en plataforma como servicio para crear aplicaciones de software empresarial. La muestra reunió a 500 responsables de TI (el 50 % de nivel C, todos directores o cargo superior), en empresas de más de 1.000 empleados. Para esta parte del estudio, el 50 % de los entrevistados estaban en Estados Unidos y el otro 50 % de Europa (Reino Unido, Francia, Alemania y España). Para formar parte del estudio, los participantes debían además haber formado parte de gabinetes o departamento que hubiesen participado en proyectos de transformación digital, al menos, durante un año.

Ahora bien, pese a esta diferencia en los números, los niveles de éxito globales a nivel mundial son igualmente desalentadores. En todos los países estudiados, el 50 % de las nuevas solicitudes de desarrollo de aplicaciones acaban en fracaso, nunca se llegan a poner en marcha o se desarrollan pero sin llegar a cubrir las necesidades de la empresa. Este estudio examinó el estado de la transformación digital de las empresas y su impacto en el trabajo de cara al futuro. Algunas de las principales conclusiones de esta investigación realizada entre los responsables senior de TI de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y España, señalan que:

  • En España, el 12 % de los proyectos de desarrollo nunca se ponen en marcha, frente al 16 % de solicitados por empresas en EMEA y al 14 % en Estados Unidos.
  • El 14 % de los nuevos proyectos de desarrollo en EMEA se inician, pero nunca se acaban (este porcentaje sube al 16 % en Estados Unidos). En el caso de España, el porcentaje de proyectos inconclusos es del 13 %.
  • El 20 % de los nuevos proyectos de desarrollo tanto en EMEA como en Estados Unidos se acaban, pero no cubren las necesidades de la empresa. En España, este porcentaje sube hasta el 21 %.

Transformación digital de empresas

No hay que olvidar que en el nuevo panorama digital, la empresa de estructura vertical y que se gestiona (según Alvin Toffler, como empresa-fábrica) se bate en retirada, ante la gestión transversal. La demanda de nuevos proyectos de desarrollo se inicia ahora desde cualquier punto de la empresa, lo que demuestra que todas las divisiones de negocio están buscando nuevas formas de operar en este nuevo panorama. En Estados Unidos, por ejemplo, el departamento de marketing sigue siendo el más proclive a la hora de solicitar nuevas apps, mientras que en EMEA son los departamentos financiero y de contabilidad los que destacan ligeramente en este tipo de demandas.

Los datos del estudio muestran los siguientes porcentajes en cuanto a desarrollo de apps para las diferentes unidades de negocio en Estados Unidos y EMEA:

  • Departamento financiero: 14 % (Estados Unidos) / 16 % (EMEA) / 14 % (España) de todas las peticiones de nuevas apps y funcionalidades.
  • Marketing: 19 % (Estados Unidos) / 16 % (EMEA) / 17 % (España).
  • Ventas: 17 % (Estados Unidos) /18 % (EMEA) / 17 % (España).
  • Servicio al cliente/Centros de contacto: 16% (Estados Unidos) /17 % (EMEA) / 14 % (España).
  • I+D: 15% (Estados Unidos) / 16 % (EMEA) / 22 % (España, convirtiéndose en el país europeo que más apps de este tipo demanda).
  • Departamento legal: 11 % (Estados Unidos) / 10 % (EMEA) / 8 % (España).
  • El resto de departamentos solicita un 7 % del total (Estados Unidos) / 8 % (EMEA) / 7 % (España).

Ahora bien, en todos los países, los departamentos de TI luchan -y fracasan- a la hora de hacer frente a los cambios surgidos en el negocio debido, principalmente, al ritmo lento que requiere la programación y a los problemas relacionados con la deuda técnica o de necesidad de código.

La deuda técnica (interesante enfoque) se refiere al sobrecoste provocado por la elección, errónea, de una solución -en principio- sencilla frente a la elección de la solución apropiada. Esta deuda refleja el coste de “oportunidad perdida” por no desarrollar la aplicación correcta que era necesaria para beneficiarse de una oportunidad de mercado. Las organizaciones de TI emplean el 50 % de su tiempo en programar nuevas apps y mejoras, pero pierden alrededor de dos quintas partes de su tiempo de desarrollo en “pagar” la deuda técnica (39 % en Estados Unidos / 36 % en EMEA). En total, el impacto empresarial global de la deuda técnica es el siguiente:

  • 55 % – Gastos operativos más altos.
  • 52 % – Las mejoras simples del software tardan mucho más de lo esperado.
  • 47 % – Reducción del rendimiento y la escalabilidad.
  • 35 % – Se prolonga la llegada al mercado.
  • 17 % – Las mejoras en la experiencia del cliente no se llevan a cabo.
Matt Calkins CEO APPIAN
Matt Calkins CEO APPIAN

Cuando se les pregunta cómo combatir la deuda técnica, la respuesta número uno para los participantes en el estudio (53 %) fue “buscar nuevas formas para acelerar el desarrollo de aplicaciones. Las conclusiones del informe apuntan a que todas las empresas deben acelerar el desarrollo TI sin sacrificar la calidad ni acumular más deuda técnica”, resume Matt Calkins, CEO de Appian.

Finalmente, las plataformas de desarrollo low-code (código reducido, nueva forma de crear plataformas y aplicaciones de software) para las empresas, permiten acelerar la creación de aplicaciones con herramientas de diseño visual, sólidas y al mismo tiempo fáciles de usar, que incluyen la función de “arrastrar y soltar”. También garantizan que todas las aplicaciones estén conectadas, gobernadas y sigan funcionando a largo plazo. Esto permite que las aplicaciones y funciones estén disponibles rápidamente sin crear nuevos silos entre las aplicaciones ni comprometer la calidad, rendimiento o experiencia que han creado. Como resultado, las empresas pueden minimizar la deuda técnica y reaccionar rápidamente para aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece el mercado.

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