Propuestas para una transformación Digital en la España 4.0

Manifiesto por el liderazgo de la transformación digital de la economía española mediante el desarrollo del talento

Que España pueda posicionarse a nivel internacional, utilizando con éxito las nuevas reglas de juego del mundo digital y convertirse en una España 4.0 que sitúe a nuestro país entre los primeros de la transformación digital en Europa, es el planteamiento del “Manifiesto por el liderazgo de la transformación digital de la economía española mediante el desarrollo del talento”, propuesta que, elaborada por AMETIC, UGT y CC.OO, fue presentado el pasado viernes en Madrid.

Antes que nada convendría dejar claro un punto. Este documento no es una declaración de intenciones más. Ni mucho menos. Plasma una realidad que deberíamos haber comenzado a abordar seriamente hace ya tiempo y hacernos reflexionar que en esta tendencia, nos estamos quedando rezagados en el panorama socioeconómico mundial,  Para muestra, un botón. En los últimos tiempos, las economías que más han apostado por las nuevas tecnologías y la economía digital son aquellas que más han prosperado, hasta el punto que el World Economic Forum indica una correlación directa entre inversión en digitalización, aumento del PIB y descenso del paro. Según indican algunos estudios, se espera que la digitalización genere 1.250.000 empleos en España en los próximos cinco años si se adoptan las medidas necesarias. Elemento a tener en cuenta para que el resultado neto del empleo sea positivo. Y no se trata de una mera especulación.

Por estas y otras razones, en el documento coinciden elaborados y acordados planteamientos de patronal y sindicatos, plenamente conscientes de que “la  transformación digital permite plantearse nuevos modelos de negocio, sin barreras geográficas ni temporales. Los sistemas  tendrán que diseñarse en clave móvil, ya que podrán aprovechar funcionalidades que distintos equipos ofrecen: Smartphones, wearables o tablets, entre otros. Los canales de comunicación (audio, voz e imagen), la geolocalización, la monitorización de actividad, la personalización, la inteligencia artificial y la robótica abren un infinito mundo de posibilidades.”

En otras palabras, si somos proactivos para liderar el cambio, estas posibilidades reportarán ventajas competitivas económicas y sociales que se podrían traducir en el aumento de los ingresos y ahorro de costes, en el incremento y consolidación del empleo tecnológico y de calidad y beneficios cualitativos como el aumento de la satisfacción y del bienestar de los empleado, ciudadanos y clientes, mayor capacidad de conciliación laboral, mayor rapidez en la toma de decisiones, mayor capacidad de respuesta ante la demanda cambiante del mercado y mejora en la fidelización de clientes. Lo sabemos, pero…

El liderazgo de la transformación digital de la economía española
De izqda a dcha, María Teresa Gómez Condado, directora general de AMETIC; Verónica Pascual, vicepresidenta de Desarrollo de Talento en AMETIC; Juan Pablo Riesgo, secretario de Estado de Empleo del Ministerio de Empleo y Seguridad Social; Pedro Mier, presidente de AMETIC; Jorge Pérez, director de la ONTSI y Juan Gascón, director de Innovación de AMETIC

Ahora bien, como punto de partida para el desarrollo de la digitalización, se subraya que todos los agentes involucrados deben ser más proactivos para liderar el cambio y, sobre todo, la Administración, que debe jugar un papel de impulsor, regulador y equilibrador del desarrollo del proceso.

Pero además, una de las claves fundamentales para que la transformación digital se lleve a cabo de forma eficaz y eficiente, entre otras, es una adecuada formación y capacitación digital de ciudadanos y trabajadores. Mejorar en este aspecto es clave para afrontar la revolución digital en la que estamos inmersos, un campo en el que la administración pública tiene especial relevancia de cara a la adopción de ciertas políticas activas de fomento de la formación y el talento digital.

En este sentido conviene recordar que AMETIC hace ya tiempo viene poniendo de manifiesto la necesidad de adecuar el sistema educativo español a las necesidades de la Economía Digital. En la confluencia de las necesidades industriales con la educación de nuestra población se encuentran centenares de miles de nuevos puestos de trabajo. Y con este empleo va el sueño de un mayor bienestar social. Aquellas sociedades capaces de emplear a su población en trabajos de valor añadido ven subir la renta media e incrementarse el PIB”.

MOOCs (Massive Open Online course)

El preocupante contexto actual

Aunque cada día hay más españoles con acceso a internet los, los niveles de competencias digitales básicas y avanzadas siguen siendo inferiores a la media de la UE. Los datos hablan solos. Únicamente el 53% de los ciudadanos de entre 16 y 74 años dispone de competencias digitales básicas (56% en la UE), y los especialistas en TIC representan un porcentaje inferior de la población activa (2,4% en comparación con el 3,5% en la UE).Además – y desde un punto de vista de la población en edad de trabajar – , sólo un 51% de los activos utilizan ordenadores conectados a Internet en su puesto de trabajo y únicamente el 15,5% de los trabajadores en situación de desempleo han usado en alguna ocasión Internet.

Por ello se insiste: “si queremos una España 4.0 que sea referente de la transformación digital hemos de desplegar de manera consistente una estrategia de desarrollo de talento digital que incluya a todos los grupos de interés, tanto públicos como privados”.

En efecto, la disponibilidad de unos recursos humanos preparados es el pilar fundamental para el crecimiento y competitividad de cualquier economía, de ahí que resulte especialmente preocupante el porcentaje de jóvenes (25-29 años) que abandona el sistema educativo, no participa de ningún tipo de formación, carece de empleo y no lo busca activamente. Un  porcentaje que en 2014 ascendía en España al 20,7% (frente al 15,3% de la UE-28).

En ese mismo año y cara a la formación profesional inicial, España cuenta también con una proporción menor en relación con la media europea. En países como Austria, Finlandia o Bélgica, más del 70% de alumnos de secundaria superior ha optado por esta vía profesional, mientras que en España esta cifra se sitúa en el 45%.

“La demanda de talento digital es y será creciente a medida que la imparable revolución digital implante sus nuevas tecnologías mientras que existe un porcentaje alto de la población que carece de empleo. Este desfase entre oferta y demanda provoca que finalmente haya una gran cantidad de puestos de trabajo que se queden sin cubrir” se recuerda.

El estudio señala también un dato preocupante y paradojal. “Según los últimos datos del Ministerio de Educación, las mujeres son mayoría en las universidades españolas (el 54%), pero sólo representan el 25% de los estudiantes en las áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Esto sin olvidar que el Gobierno  aún no ha puesto en marcha ningún plan específico en toda la legislatura para acabar con la brecha de género en la educación, que se ha agrandado en España”.

La mujer en el mundo tecnologico

Obviamente resulta fundamental fomentar un ecosistema nacional para el desarrollo y el reconocimiento del talento habilitador de la transformación digital en España con el fin de promover, educar y formar en las nuevas competencias digitales que demandan las organizaciones del sector TIC y otros sectores que están en el proceso de digitalización, y en general, la sociedad española bajo el nuevo paradigma de la transformación digital, involucrando a todos los stakeholders desde un modelo de innovación abierta y plataformas de colaboración público-privada.

Para ello, se proponen las siguientes medidas a tener en cuenta tanto por la administración pública como por las diferentes iniciativas público-privadas para el desarrollo del talento digital:

Una educación primaria y secundaria

Potenciar las vocaciones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) entre los jóvenes, y de forma muy especial entre las niñas y adolescentes, incorporando desde la educación primaria las oportunas asignaturas de contenido tecnológico adaptadas a la nueva realidad digital, así como un programa de sensibilización permanente sobre la seguridad y la confianza en lo digital y fomento de la cultura emprendedora.

Se insiste en la necesidad de promover el equipamiento y uso de tecnologías en el modelo educativo digital desde sus primeros niveles educativos. Así, se podrá formar y/o actualizar a los docentes del sistema educativo en el conocimiento y dominio de nuevas tecnologías y aplicaciones para su uso en el aula, así como su enseñanza por proyectos, incluyendo el emprendimiento digital. Y seguir formando a los ciudadanos al término de su vida laboral en competencias tecnológicas.

Volviendo a los pronósticos de AMETIC ya citados, “este mensaje, entendido por las economías desarrolladas y por las economías emergentes que más avanzan, no acaba de calar en España. Si bien en el discurso público de la mayor parte de los partidos políticos podemos encontrar recurrentemente las palabras tecnología, emprendimiento e innovación, la realidad es que las políticas públicas no acaban de materializar este discurso en acciones contundentes y concretas”.

A TENER EN CUENTA
 

Formación profesional y Universidad

Por ello se insiste en la necesidad de velar para que la oferta de profesionales procedente del sistema educativo  español (formación profesional y educación universitaria) se corresponda con la demanda de talento de las empresas. Hay que reformular con carácter urgente la formación profesional (FP), especialmente en su modalidad de Formación Profesional Dual, y la formación universitaria, de modo que se resuelva la actual brecha entre la demanda de las empresas y oferta de profesionales.

De modo que se proponen las siguientes acciones:

a) Elaborar un catálogo de titulaciones universitarias y de Formación Profesional acorde a las necesidades de la Sociedad Digital.

b) Definir las competencias transversales (genéricas) en relación con los grupos de perfiles profesionales, tanto para titulaciones de grado como de máster.

c) Desarrollar y actualizar mapas de empleabilidad de las titulaciones universitarias y de formación profesional, desagregando por género y promoviendo el acceso de mujeres a aquellas cualificaciones profesionales con alta empleabilidad.

d) Promover los MOOCs (Massive Open Online course) para la educación superior en los nuevos conocimientos, estableciendo sinergias entre la educación formal y las empresas demandantes de empleo.

e) Acelerar los procesos de puesta en marcha de másteres de especialización, titulaciones de FP de grado medio y superior, certificados de profesionalidad que puedan proporcionar personal formado de primer nivel en un plazo mínimo de 2 años desde que se identifica el nicho de la oportunidad.

f) Mejorar la relación de colaboración entre las universidades y las empresas para que el currículo formativo y la formación del profesorado evolucionen a la misma velocidad a la que evoluciona la tecnología.

g) Habilitar medidas profesionales, económicas o laborales, que incentiven la participación del profesorado en los procesos de colaboración entre la universidad o los centros profesionales y las empresas.

h) Impulsar los convenios de colaboración con las empresas. Subrayar la importancia de la formación dual, tanto universitaria como de formación profesional.

i) Habilitar medidas fiscales y/o económicas que incentiven la colaboración universidad-empresa y la formación dual

Realizar un seguimiento, estudio y análisis permanente de la demanda de las cualificaciones profesionales y de su evolución en los diferentes sectores productivos.

Establecer por parte del Ministerio de Empleo y Seguridad Social un observatorio específico del empleo digital, por su peculiaridad y por su importancia, transversal a todos los sectores productivos.

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