Recomendaciones para que las Pymes aborden la brecha digital

Recomendaciones para que las Pymes aborden la brecha digital

Aunque las pequeñas y medianas empresas son conscientes de las múltiples ventajas que aporta la digitalización a sus variados procesos y operaciones, a la hora de adaptarse a los nuevos tiempos continúa existiendo un importante retraso ante empresas más ágiles y dinámicas. El hecho en sí es preocupante – sobre todo en estos momentos – cuando los tiempos de reacción son determinantes para no quedarse atrás y/o desaparecer, aunque centradas en el presente no deben perder de vista el futuro.

Si bien es cierto que en pocos años el mundo de las Pymes ha experimentado un avance importante, especialmente en lo que respecta al uso de la tecnología orientada a la gestión de procesos, la verdad es que, si exceptuamos a en buena parte a las start ups, el ritmo al que avanza el sector continúa siendo demasiado lento y, lo que es peor, poco eficiente. ¿Razones?  Para empezar hay que partir de la base que de poco vale disponer de las herramientas necesarias si estas no se utilizan correctamente. La transformación debe ser también cultural e ideológica, marco en el que los líderes de las empresas deben constituirse en los principales promotores del cambio.

El desafío por tanto no es pequeño. Impulsar la transformación digital de las Pymes exige, entre otros objetivos, cambiar la cultura de las pymes cara a la tecnología y a su contribución a la competitividad, incentivar la eficiencia y la productividad, adquirir la capacitación y habilidades necesarias – bien a través de la formación del talento interno, bien a través de la contratación de nuevos talentos – y mejorar las vías de financiación convencionales, así como encontrar nuevas fuentes de financiación.

Para tratar de reducir el gap (nada pequeño por cierto) que aún existe entre tecnología, personas y procesos, la compañía española especializada en ERP para pymes, Datisa, uno de los principales desarrolladores de software de gestión empresarial para pymes en España y centrada largamente en estos objetivos, propone tres recomendaciones a implementar.

Cambiar la cultura de la pyme respecto a la tecnología. A pesar de que las pequeñas y medianas empresas tienen, más o menos claro, lo que quieren, no acaban de identificar qué soluciones son las más adecuadas para alcanzar los objetivos propuestos. Esto significa que, lo que muchas pymes entienden por implantar tecnología para impulsar la digitalización de sus procesos no tiene nada que ver con hacer que lo digital permita optimizar sus modelos de negocio, ni mucho menos, desarrollar nuevos modelos que les ayuden a identificar nuevas oportunidades. Es decir, modernizar una web o ser más activos en las redes sociales -aún pudiendo ser muy beneficioso- no significa que la organización tenga clara su estrategia digital.

Palancas para impulsar la transformación digital de las pymes

Las pymes están tomando conciencia de que replicar el funcionamiento y las metodologías del mundo off al entorno online, no tiene sentido, especialmente porque el consumidor no se comporta igual, ni tiene el mismo nivel de exigencia ni cuenta con las mismas opciones para comparar o decidir.

Formación para adquirir o mejorar las capacidades y habilidades digitales necesarias para hacer que el ritmo del cambio sea mayor. Pasó con Internet y sigue pasando -aunque en menor medida- con la Nube, que muchas organizaciones fueron reticentes a utilizar esta tecnología, especialmente, por desconocimiento respecto a su seguridad o, incluso, a la pérdida de control. Sin embargo, las campañas informativas que se han ido poniendo en marcha desde los distintos agentes que conforman la cadena de valor, la intensa formación que se ha implementado y la comprobación práctica de las ventajas que aportan, han sido las palancas que han impulsado su interiorización, no solo en el ecosistema pyme.

En este sentido, es importante señalar que el cambio en la cultura corporativa que se necesita para modificar los modelos de trabajo convencionales debe ir siempre acompañado de un cambio en el entorno de los recursos humanos. La idea es fomentar la colaboración y el intercambio, no solo de información, sino de conocimientos entre los empleados con más habilidades digitales y aquellos que muestran una mayor necesidad de capacitación en este sentido. Por supuesto, las organizaciones deben estar abiertas también a la contratación de nuevos talentos, cuyos conocimientos digitales puedan permear fácilmente a todas las áreas del negocio. Por lo tanto, hacer que todos los empleados avancen hacia lo digital será una de las claves para hacer que la empresa, en sí misma, impulse su propio proceso de digitalización.

Buscar nuevas fuentes de financiación, para dejar de depender tanto de las fuentes de financiación convencionales.  En este sentido, optimizar la gestión financiera del negocio con soluciones tecnológicas específicas permitirá construir un sistema “financiero” alrededor de los datos y con ello, mejorar el rendimiento al minimizar los riesgos y mejorar el control sobre la liquidez y la tesorería.

Planificar, desglosar, analizar y controlar los costes también ayuda a tomar decisiones más inteligentes, ya sea respecto a los precios o respecto a los proveedores. Pero, además, permite determinar la rentabilidad de los productos y/o servicios y tomar decisiones en tiempo real para acelerar o detener su comercialización según convenga. Por otro lado, establecer un sistema de cobros y pagos eficiente también permitirá a la organización obtener financiación de sus proveedores y, con ello, establecer un sistema más rentable, más flexible y adaptado.

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