Recyclia duplica en tres años su volumen de recogida anual de residuos electrónicos

Recyclia duplica en tres años su volumen de recogida anual de residuos electrónicos

Dado los tiempos que estamos viviendo, prestar más atención y reflexionar sobre el tema medioambiental (que de hecho nos concierne a todos), debiera ser tema prioritario en nuestras vidas. Razones no faltan, ni noticias tampoco, pero al parecer no se ve demasiado interés por profundizar en sus consecuencias finales. Ahí está el caso del plástico, donde la necesidad de controlar su consumo y recogida de residuos comenzaba a cobrar fuerza en todo el mundo. La lucha contra el COVID-19 sin embargo, está multiplicando su consumo y producción, con lo que su dudosa eliminación continúa siendo un componente fundamental en muchas áreas de nuestro diario vivir, ya que se les se han ido agregando elementos como mascarillas, guantes, ropa de trabajo, pantallas protectoras, bolsas de alimentos, etc., con lo que se han multiplicado los problemas de eliminación y/o recogida. Así, la utilización del plástico con sus nocivas consecuencia sigue aumentando. Consecuencias, cada año se generan mucho más de 300 millones de toneladas de residuos plásticos, de los cuales ocho millones de toneladas acaban en los océanos, según datos de Naciones Unidas (ONU), que en muchos casos acaban en el estómago de los peces y como consecuencia en el humano, lo que lo convierte en uno problema medioambiental apremiante.

O el caso de la basura electrónica (electrodomésticos, ordenadores, teléfonos móviles, etc.) de la que cada año se generan en el mundo más de 20 millones de toneladas. Sólo en EEUU se desechan cada año unos 70 millones de ordenadores y en torno a los 180 millones de móviles. En Europa, las cosas no van mucho mejor. Los habitantes del Viejo Continente producimos anualmente cerca de nueve millones de toneladas de basura electrónica. Según datos de la Agencia del Medio Ambiente, esta cifra se duplica cada doce años y alcanzará los 15 millones de toneladas en 2020. Aquí los problemas fundamentales son el coste del reciclaje y otros intereses, motivo por el que estas cifras cuesta que crezcan con mucha rapidez.

Por ello resultan sumamente interesantes y alentadoras, noticias como el que Recyclia gestionó 57.520 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en 2019, consiguiendo duplicar en sólo tres años las 28.450 toneladas gestionadas en 2016. Estas cifras representan un crecimiento del 42% respecto a 2018, volviendo así a establecer un récord de recogida anual en la trayectoria de esta entidad que administra las fundaciones medioambientales Ecoasimelec, Ecofimática, Ecolum y Ecopilas.

Recyclia registró también otro crecimiento destacado durante 2019 con el despliegue de 17.664 nuevos puntos de recogida para aparatos electrónicos y para pilas y baterías, un 22% más que en 2018. Esto eleva su red a 79.271 puntos de recogida, de los que 38.326 se destinan a aparatos electrónicos y 40.945 a pilas y baterías. Este crecimiento se ha debido en gran medida al aumento de la red de recogida de Tragatóner/Tragatinta, iniciativa de Recyclia para gestionar los residuos de cartuchos de impresión, que cerró 2019 con 7.652 puntos.

Asimismo, Recyclia ha reforzado su posición como la entidad del sector de gestión de residuos con más fabricantes e importadores de aparatos electrónicos y pilas y baterías adheridos, concretamente 1.616, un 4% más que en 2018. En este sentido, cabe señalar que los adheridos a esta institución comercializan, en su conjunto, uno de cada dos aparatos domésticos de informática y telecomunicaciones de pequeñas dimensiones y uno de cada cuatro aparatos profesionales puestos en el mercado en nuestro país.

José Pérez, consejero delegado de Recyclia
José Pérez, consejero delegado de Recyclia

Según José Pérez, consejero delegado de Recyclia, “un año más, la eficacia y optimización de nuestros procesos de recogida y de reciclaje, unidas a la creciente sensibilización medioambiental de los ciudadanos, nos han permitido mantener una tendencia ascendente, de modo que en 2019 ya hemos alcanzado 314.000 toneladas de residuos electrónicos y 37.000 toneladas de pilas gestionadas desde el inicio de nuestra actividad”.

Pérez añade que “a pesar de las evidentes dificultades que 2020 ha puesto en nuestro camino como consecuencia de la COVID-19, nuestra meta este año es gestionar el mayor volumen de aparatos y pilas posible para seguir facilitando un uso más racional de los recursos, luchar con eficacia contra el cambio climático y, por supuesto, servir de motor de empleo de cara a la futura reconstrucción socioeconómica”.

La segunda red más amplia de Europa para pilas y baterías

Durante 2019, Recyclia gestionó, a través de la fundación Ecopilas, 7.223 toneladas de pilas y baterías de todo tipo – portátiles, industriales y de automoción-, un 16% más que en el año anterior. De este volumen, 3.311 toneladas corresponden a pilas domésticas, el equivalente al 46% de las comercializadas el año pasado, superando así en un punto el índice de recogida obligatorio establecido por la normativa para 2019.

Además, la fundación desplegó 3.637 nuevos puntos de recogida, un 9% más que en 2018, hasta alcanzar los 40.945, cifra que confirma a la red de Ecopilas como la más amplia de nuestro país y la segunda de Europa, sólo por detrás de Alemania. Además, Ecopilas registró un aumento en su número de empresas adheridas que ha pasado de 897 en 2018 a 1.074 en 2019, un 20% más.

El 100% de los materiales contenidos en un cartucho de tóner ya es reutilizable en la fabricación de nuevos productos, si es reciclado adecuadamente

Tipos de residuos electrónicos

Por lo que se refiere a aparatos ofimáticos y de impresión, la fundación Ecofimática recicló 7.265 toneladas en 2019, que, además de un 63% más que el año anterior, representan el 61% de los equipos comercializados en nuestro país. Además, la fundación aumentó un 88% su red de puntos de recogida, contabilizando en la actualidad 15.398, gracias al crecimiento de la red de Tragatóner/Tragatinta, mencionado anteriormente.

Por su parte, Ecoasimelec, la fundación dedicada a la gestión del resto de tipos de residuos electrónicos (desde teléfonos móviles, hasta escáneres médicos o paneles fotovoltaicos, con la excepción de lámparas y luminarias) gestionó 44.582 toneladas en 2019, un 24% más que en 2018. De este volumen, un 87,2% procede del canal doméstico y el 12,8% restante del profesional.

Cabe destacar también la gestión de 112 toneladas de paneles fotovoltaicos, lo que supone un crecimiento del 136% respecto a 2018, a pesar de que se trata de un flujo de residuos aún reducido dado que la vida útil media de este tipo de aparatos es de entre 20-25 años y su reciclaje es obligatorio desde 2015. Por su parte, Ecolum gestionó el año pasado 5.672 toneladas de residuos de iluminación, que representan el 40% de los aparatos de este tipo puestos en el mercado, y cuenta con 424 empresas asociadas.

Por último, cabe señalar que, desde el inicio de su actividad y a cierre de 2019, Recyclia había suscrito más de 4.441 convenios con la distribución y otras entidades para acercar los puntos de recogida a los ciudadanos. Además, registró otros 2.459 con entidades locales y administraciones autonómicas para facilitar la gestión de los residuos de aparatos electrónicos y pilas.

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