Sepa cómo elegir la impresora adecuada para un entorno industrial

Impresoras en el entorno industrial

Aunque el vertiginoso avance de las TIC iniciado a mediados de los años 90, llevó a  muchos analistas a vaticinar que el uso de documentación impresa tenía los días contados, ya que era inminente la irrupción de “la oficina sin papeles” en el mercado, casi tres décadas después estas previsiones no se han cumplido. La realidad es porfiada y la impresión de documentos continúa siendo una herramienta indispensable en la gestión de la actividad diaria en infinidad de funciones, gracias a la seguridad, fiabilidad y practicidad que supone tener los documentos importantes en papel.

Se ha comprobado que una de las principales ventajas del documento físico es que puede adaptarse a los dispositivos digitales con mucha facilidad y conveniencia, mediante el uso del escáner, la impresora, los dispositivos “todo en uno” y la fotocopiadora, sin olvidar el fax en muchos casos. Además, los empleados son conscientes de que el poder disponer de información impresa contribuye a agilizar el flujo de trabajo al constituir un importante soporte visual. Por ello, en ocasiones, un documento puede llegar a ser copiado una media de entre nueve y once veces.

Pero además, los datos indican que las impresoras siguen siendo un importante activo en el entorno empresarial, bien sea en almacenes, plantas de producción o líneas de embalaje. Al crear etiquetas duraderas, las impresoras pueden ayudar a establecer cierto orden en los procesos, ya que representan a los artículos en cada etapa del proceso hasta que llegan a su destino final.

En efecto, a medida que aumenta el volumen de la producción, muchas empresas buscan nuevas formas de seguir la trayectoria de sus productos de manera precisa y fácil. Muchos organismos reguladores además, requieren que las empresas implementen un buen sistema de trazabilidad (concepto que no desconocido en la industria de alimentos y bebidas) para el caso en que haya que proceder a retirar algún producto. En los últimos años, esta práctica también se ha extendido a otros sectores, caso de aquellos  que se ocupan de productos químicos, fármacos y especímenes humanos para uso clínico.

En el pasado, esta era una tarea complicada. Hoy, gracias a las innovaciones en tecnología, las compañías pueden hacer que el seguimiento de los productos sea más sencillo. La solución incluye una impresora de códigos de barras o etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia) codificadas; un ordenador móvil que captura datos de códigos de barras o RFID y los retransmite a los sistemas backend; y una infraestructura inalámbrica que proporciona conectividad entre los dispositivos y los sistemas backend.

Impresoras en el entorno industrial

La pregunta de un usuario es entonces obvia, ¿qué tipo de impresoras debería adquirir para su negocio? Evidentemente los requisitos pueden variar según el entorno, sin embargo, existen algunas reglas generales a tener en cuenta.

En primer lugar, ¿dónde imprime las etiquetas? Algunos entornos industriales pueden resultar complicados, ya que a menudo precisan imprimir en su área productiva o en el almacén, con lo que el dispositivo puede recibir algún golpe. A estos efectos, las impresoras industriales son más robustas y además, están diseñadas para soportar suciedad, humedad e incluso ciertos productos químicos, por lo que resultan idóneas para estos entornos.

En segundo lugar, ¿cuántas etiquetas espera imprimir cada día y de qué tipo? Algunas empresas gestionan casi ininterrumpidamente un gran volumen de impresión. Otras  imprimen etiquetas de pequeño tamaño, como por ejemplo las utilizadas en la fabricación de chips. Ciertas impresoras industriales pueden crear etiquetas de alta resolución con registro de alta frecuencia y que funcionen durante largos períodos de tiempo. Por ello, la selección de etiquetas que se adaptan a las diversas necesidades comerciales también es esencial. Es importante que las empresas comprendan la importancia de utilizar materiales de calidad que contribuyan a una buena experiencia de impresión.

Por último, las impresoras deben ser fáciles de administrar de forma remota, especialmente si existe una flota completa desplegada en varias localizaciones. Esto ayuda a mantener bajos costes técnicos, ya que una impresora industrial puede funcionar con un rendimiento total entre cinco a siete años. Las soluciones basadas en la nube, como el servicio de visibilidad operacional de Zebra, proporcionan información detallada sobre el estado, la salud y el uso de cada dispositivo, lo que permite al departamento informático tener una visión general de estos equipos, administrándolos y configurándolos de manera proactiva.

Sin embargo, no es suficiente tener solo las impresoras; también necesitan gestión y mantenimiento.  Para garantizar que puedan ofrecer los mejores resultados, Zebra ha creado un entorno de software dedicado, Link-OS que combina un sistema operativo innovador, un potente kit de desarrollo de software multiplataforma (SDK) y aplicaciones de software que hacen que todas las impresoras, ya sean industriales, móviles o de escritorio, se integren más fácilmente con el resto de la infraestructura tecnológica.

Independientemente de si las impresoras producen etiquetas de códigos de barras, recibos o etiquetas RFID, los sistemas operativos como Link-OS brindan visibilidad en tiempo real. De esta forma, los administradores pueden recopilar información en la nube de manera fácil y segura, como la ubicación del dispositivo y la capacidad de carga de trabajo. Además, pueden incluso realizar mantenimiento proactivo para evitar el tiempo de inactividad, haciendo que sus soluciones sean más rentables y alarguen el ciclo de vida del dispositivo.

Caso de estudio

En un caso de estudio relacionado, la potente organzación estadounidense Carolina Blue Association, buscaba un sistema de trazabilidad para sus 24 productores. Anteriormente, las granjas habían estado utilizando etiquetado de papel o bien escribiendo números en cuadernos, una tarea que obviamente requería mucho tiempo. A medida que se acercaba la cosecha, la asociación buscó una nueva solución que encontró en las impresoras industriales de Zebra. Gracias a su facilidad de uso y configuración, así como al excelente rendimiento, estos equipos permitieron a los agricultores cambiar el etiquetado en función del tamaño del producto. Como resultado, las granjas generaron un registro digital de sus operaciones, ayudándolas a rastrear la producción y los envíos. Gracias a la precisión, pudieron seguir cada lote, reducir el impacto de la retirada y eliminar rápidamente los productos afectados de la cadena de suministro.

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