ThyssenKrupp espera liderar el transporte vertical del futuro

Thyssenkrupp Elevator
Thyssenkrupp Elevator en Rottweil

Las previsiones de la ONU se están cumpliendo. El porcentaje de personas que se concentran en las ciudades es cada vez mayor, hasta el punto que su diario aumento está disparando los planteamientos sobre la sostenibilidad, habitabilidad y limitación de los recursos y el espacio en las grandes urbes. Un dato. Para 2030, 104 ciudades tendrán 5 millones de habitantes, con espacios urbanos congestionados.

Esta constante afluencia se ve ensombrecida por el temor al hacinamiento, la superpoblación y el colapso de las infraestructuras, con lo que el único crecimiento posible pasa por incorporar la densidad vertical a la planificación urbana, ya que ofrece soluciones para la sostenibilidad y el crecimiento económico de zonas densamente pobladas.  Mientras tanto, la teoría de la urbanización examina el cambio demográfico de las ciudades observando de cerca las cifras, la densidad y la distribución de los habitantes, y si las ciudades crecen a lo ancho o “verticalmente”. Suele ver la densidad  urbana como una oportunidad para aplicar los avances en construcción vertical y, al mismo tiempo, ofrecer mayores ventajas económicas.

A medida que los edificios de gran altura son cada vez más altos, la demanda de tecnología de ascensores aumenta con gran rapidez. Los ascensores del mañana serán mucho más rápidos y complejos que los actuales, y sin duda dependerán de métodos de ingeniería revolucionarios completamente novedosos. La mayoría de los edificios existentes no están equipados para probar la seguridad y el rendimiento de estas tecnologías futuristas.

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Panorámica del ThyssenKrupp Elevator en Rottweil

Estos y otros temas similares vienen siendo estudiados hace tiempo por ThyssenKrupp Elevator, hecho que llevó a que la multinacional alemana iniciase en 2014 la construcción de una  nueva y avanzada torre de pruebas de ascensores en la ciudad de Rottweil. Entre las tecnologías de vanguardia que allí se pondrán a prueba, está el ascensor de última generación MULTI, para el que han reservado tres de los doce huecos del nuevo centro de pruebas. Este sistema, que funciona con la tecnología de levitación magnética procedente del Transrapid, proporciona una serie de ventajas como por ejemplo, el diseño sin cables, que significa que pueden funcionar varias cabinas en un solo hueco. Esto aumenta la capacidad de pasajeros por hueco hasta un 50% y al mismo tiempo reduce a la mitad la huella del ascensor en un edificio. Además, los ascensores pueden moverse tanto horizontal como verticalmente sin limitaciones de altura, hecho que facilita por completo nuevas aplicaciones y posibilidades en el diseño arquitectónico

ThyssenKrupp Elevator eligió Rottweil para iniciar su proyecto, debido en parte a la proximidad que significa unos 10.000 estudiantes universitarios de ingeniería, el parque tecnológico de Neuhausen, el centro de I+D de Pliezhausen y su cercanía a grandes arterias de transporte. “El trabajo de un arquitecto pasa por enriquecer el entorno de construcción con una contribución valiosa”, comenta Werner Sobek, arquitecto, ingeniero consultor e ingeniero auditor en todos los campos de la ingeniería de estructuras “pero esta torre también es un experimento de carácter científico y técnico. De hecho, se trata de un experimento en el marco de una colaboración entre empresa y universidad, ubicado cerca de cuatro universidades importantes”.


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Terraza del ThyssenKrupp Elevator

La torre, cuya finalización está prevista para 2016, demuestra que es posible que un proyecto cuide y combine las necesidades de la comunidad local con las de la tecnología, demostrando que la industria, cuando sitúa la comunidad en el epicentro de su planificación, es capaz de forjar una alianza que beneficia a todos y proporciona equilibrio ante el cambio. 


Fuentes de la empresa prevén que la torre de pruebas de ThyssenKrupp Elevator en Rottweil muy pronto podrá imitar las vibraciones naturales experimentadas por cualquier edificio ante el viento. Con el nuevo amortiguador de masa sintonizado e instalado en la futura torre de pruebas, será posible probar de antemano ciertos aspectos que actualmente sólo se ponen a prueba cuando un edificio está listo y totalmente equipado. Se ahorrará así tiempo y dinero, ajustando el equipamiento interior con mucha antelación para adaptarse a las condiciones operativas reales de un edificio. Además de simular las vibraciones de otros edificios con el fin de realizar ensayos, esta novedosa característica técnica también actuará para equilibrar aquellos movimientos de la propia torre de 246 metros de altura relacionados con las condiciones climáticas.

A finales de enero, la compañía GERB Schwingungsisolierungen GmbH instaló un enorme péndulo sujeto por motores lineales electromagnéticos dentro de la torre, a una altura de 193 metros. Aunque ya se ofrece esta tecnología en rascacielos de Nueva York, Shangai y Dubai, “este dispositivo en particular es el primero del mundo en combinar el movimiento activo y pasivo” recuerdan fuentes de la empresa.

Esto es importante, ya que pese a su esbelto diseño la torre de pruebas de Rottweil puede empezar a balancearse bajo ciertas condiciones climáticas por las llamadas vibraciones inducidas por vórtices.  Hay que recordar que las vibraciones de los edificios representan uno de los mayores retos en el desarrollo del ascensor. Todos los edificios están estructuralmente diseñados para inclinarse hasta cierto punto con el viento, lo que hace que los huecos de ascensor también se muevan. Gracias a estas condiciones realistas, las torres de pruebas en altura presentan ventajas sobre los huecos de pruebas subterráneos.

Con una masa de péndulo de 240 toneladas, el nuevo sistema compensa el movimiento de la torre para que los visitantes a la plataforma de observación no sientan el vaivén del edificio. El amortiguador de vibraciones también reduce las cargas de fatiga en la torre.

Lo realmente innovador es la segunda característica del amortiguador. Gracias al péndulo activo, los ingenieros de desarrollo de ThyssenKrupp Elevator ahora pueden probar los sistemas de ascensores bajo condiciones reales. Para ello, se asociaron con GERB para desarrollar un mecanismo inteligente que puede inducir artificialmente unas vibraciones realistas en la torre de pruebas – incluso con buena climatología sin viento.


 

Andreas Schierenbeck, CEO Thyssenkrupp Elevator
Andreas Schierenbeck, CEO Thyssenkrupp Elevator

“Eso significa que podemos simular todo tipo de alturas de edificios y de condiciones meteorológicas”, dice Andreas Schierenbeck, CEO de ThyssenKrupp Elevator. “Y, por supuesto, esto también se puede aplicar a los edificios que aún no se han construido, por lo que podemos llevar a cabo las pruebas iniciales en nuestros ascensores mucho antes de que se complete la obra.” 


 

Una vez instalado el amortiguador, ya se están registrando y analizando las vibraciones de la torre para permitir un control preciso de las vibraciones artificiales. Se controlan la fuerza y ​​el ritmo de las vibraciones artificiales por ordenador para asegurar que el péndulo gigante oscile de una manera controlada y que se sincronice con los movimientos del edificio. El sistema también contiene elementos de amortiguación, conocidos como amortiguadores VISCO, que disipan la energía del péndulo en movimiento. Por consiguiente, se han reducido los movimientos de la torre de hasta 76 centímetros en todas las direcciones a menos de 15 centímetros.

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