Tokio 2020, escaparate de tendencias digitales en consolidación

Tokio 2020, escaparate de tendencias digitales en consolidación

“Tenemos el potencial para hacer unos Juegos Olímpicos que todo el mundo admirará” ha declarado Toshio Muto, encargado de la organización de los “Juegos  de 2020”,  que dentro de tres años se celebrará en Tokio. El compromiso es muy fuerte, ya que en este acontecimiento, además del evento deportivo en sí y la inmensa asistencia prevista, se darán a conocer increíbles avances tecnológicos, muchas de cuyas aplicaciones son ya – en líneas generales – de conocimiento público.

Según algunos comentaristas, en estos Juegos Olímpicos comenzarán a concretarse temas y proyectos que hace unas cuantas décadas solían ser materia de películas o libros de ciencia ficción o bien, revistas de comics. En otras palabras, asistiremos a tendencias que se consolidan.

Aunque la mayoría de las novedades que allí se presentarán serán avanzadas innovaciones, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 no serán solo un escenario para ver a los mejores atletas del mundo, sino que servirán también como escenario para presentar algunos avances tecnológicos realmente espectaculares, como por ejemplo el transporte del futuro, el  “SkyDrive”, el coche volador.

Esta iniciativa es un ambicioso proyecto de Cartivator, una startup de aproximadamente 30 ingenieros que comenzaron a desarrollar este vehículo en 2014 por medio de crowdfunding. El pasado mes de mayo Toyota anunció que invertiría 385.000 dólares en el proyecto durante los próximos tres años a la vez que ofreció a Cartivator la ayuda de sus ingenieros. Según el líder del proyecto, Tsubasa Nakamura, el objetivo es lograr una transición perfecta entre conducir y volar, como con el coche de la película Regreso al futuro. “Siempre he amado los aviones y los coches. Mi sueño de toda la vida ha sido tener un vehículo personal que pueda volar e ir a muchos lugares”, comentó Tsubasa a Associated Press.  Y este coche volador además, se espera que sea el que encienda la antorcha olímpica en Tokio.

Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Marcando la diferencia

Japón pretende que sus Olimpiadas sean el hito que marque la diferencia frente sus competidores y – como ha señalado acertadamente el ingeniero Félix Hernandez de Rojas – “le devuelva la imagen de un país de futuro y emprendimiento”. Claro que por esfuerzos tecnológicos y financieros no quedará el tema. Respecto al financiero y según las últimas noticias sobre el tema, el costo de los Juegos Olímpicos de 2020 en Tokio con sus 12.600 millones de dólares invertidos hasta el momento, casi ha doblado el cálculo original de septiembre de 2013, cuando se planteó un costo de 5.600 millones. Pero aún está un poco lejos para superar a Londres, cuyos Juegos de 2012 tuvieron un coste original de 6.500 millones de dólares y terminaron en 19.000 millones.  Pero aún faltan casi tres años…

Conviene recordar sin embargo, que el tema costos no es tan simple, ya que hay que tener en cuenta que las cifras de la licitación sólo incluyen los elementos básicos de los Juegos, como las principales instalaciones, de manera que sea más fácil comparar las distintas candidaturas. En general, se excluyen costos como el diseño de los edificios, medidas de seguridad y transporte. Se trata de una práctica común, pero desconocida para muchos ciudadanos que luego se llevan una enorme sorpresa cuando terminan pagando una cuenta superior a la esperada.

Volviendo a la tecnología de vanguardia uno de los temas más llamativos – sobre todo en momentos cuando el Hyperloop de Tesla comienza perfilarse en el horizonte -,  será sin duda el tren de levitación magnética japonés.  Ya en 1964, para los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, Japón fue pionero con su famoso tren bala, el Shinkansen, (casi 219 kmph en sus viajes inaugurales) que hoy recorre algunas de las principales ciudades del país a velocidades máximas de 300 km/h. Pero la ingeniería japonesa no descansa y cree llegado el momento de sorprendernos con su innovación. Esa será la nueva tecnología en transportes: la levitación magnética. A 600 km/h se utilizarán unas vías de imán para el tren Maglev, dando estabilidad y velocidad el vehículo. En Tokio se prevé que esté a punto para 2020 y sus Olimpiadas, mientras que en Osaka se planea uno para 2045. En 2020 Japón quiere que el nuevo Maglev marque un hito en la ruta Chuo Shinkasen, con el que se podrá viajar de Tokio a Nagoya, a 259km de distancia, en 40 minutos. El objetivo es elevar el estándar de la velocidad de alta velocidad a más de 500km/h de manera habitual.

Pero sin duda la tecnología que más repercutirá en los Juegos de 2020 y en todo el mundo, con Japón como un espectacular banco de pruebas, será la 5G  Estas nuevas redes de alta velocidad (con descargas a 20Gpbs y velocidades de 10Gbps de subida), reducida latencia (4ms) y muy alta densidad de dispositivos conectados (hasta cien por m²)  permiten su despliegue virtual con una celeridad y eficiencia no vistas hasta ahora. Y así, 5G ayudará a poner las bases con las que Japón podrá poner en marcha todas las innovaciones que el país prepara para sus Juegos Olímpicos.

Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 escenario para presentar algunos avances tecnológicos realmente espectaculares

Cuidando conexión y transmisión

Dada la masiva concurrencia de extranjeros que acudirán a Tokio para asistir a sus Juegos Olímpicos en aquellas fechas es obvio que todos utilizarán sus smatphones de forma intensiva, sobre todo en lo que respecta a redes sociales. Nokia y DoCoMo se han unido para crear una red que mantenga estabilidad de conexión y buena señal durante los Juegos Olímpicos. Un tema de cuidado ya que, no olvidemos que la situación para las telecomunicaciones se complicó muchísimo en Londres para las Olimpiadas de 2012, cuando la capital británica afrontó por primera vez la posibilidad real de que su red de comunicaciones fallara por un exceso de carga, ya que el espectro electromagnético de los países no es un recurso ilimitado y necesita ser regulado.  Por ello y durante los Juegos Olímpicos de ese año, el regulador de las comunicaciones británicas, Ofcom, tuvo que acceder a la parte del espectro militar para asegurar que el audio, el video y los sensores no fallaran cuando los atletas cruzaran la meta final.

Pero siguiendo con las innovaciones más espectaculares, entre ellas cabe destacar el 8K con una vanguardista cámara de 32 megapíxeles que ofrece 7680 x 4320 píxeles, 16 veces más resolución que la mayoría de vídeos que vemos en Youtube, un equipo capaz de enviar 120 fotogramas por segundo y saturar cualquier red actual con su tráfico de 4Gps. Félix Hernandez de Rojas señala que disfrutaremos de un interfaz híbrido de retransmisión: no solo las imágenes, sino todo el conjunto de datos que rodearán y que generarán los deportistas y que constituye el gran espectáculo deportivo (la transposición de los eSports al mundo físico. Por ejemplo, se podrá jugar con el sonido: una serie de micrófonos nos permitirá escuchar a nuestra voluntad ciertas conversaciones de los deportistas, pues se podrá hacer zoom sobre las distintas áreas del estadio olímpico”.

Pero hay más. Seguramente Asimov se habría sentido realizado y habría dicho lleno de satisfacción algo así como “estos servicios  ya lo preví en “Yo robot” en 1950”. Y es que Japón quiere tener por primera vez en la historia de los Juegos Olímpicos una Villa Robótica justo al lado de la Villa Olímpica en el barrio de Odaiba. Mientras esta última será para los atletas, la Villa Robótica estará enfocada a todos los robots que se encontrarán en los distintos pabellones olímpicos ayudando a visitantes y proveyendo direcciones, horarios o incluso traduciendo frases o palabras para ellos. Se espera que el visitante no tendrá problemas para que hacerse entender o que le comprendan.  Turistas de todo el mundo podrán  recibir direcciones, instrucciones, consejos y hasta opciones de traslado gracias a los robots. Patrocinadores del evento, entre otros Panasonic y Sonic, recuerdan que, además del uso masivo de robots para prestar ayuda a los visitantes, se multiplicará el uso de tecnología wearable, como gafas inteligentes que ayudarán con las traducciones simultáneas y facilitarán la interacción con los deportistas.

Y a propósito de traducciones, aunque los robots de la Villa Robótica ayuden a los turistas a traducir carteles y unos cuantos temas más, la compañía Panasonic quiere entregar a cada visitante un dispositivo que traduzca al momento el idioma japonés en diez de las lenguas más habladas en el mundo. Además, otra compañía está desarrollando una app llamada VoiceTra que traduzca instantáneamente el idioma del país en todas las lenguas del mundo. Por ahora tiene en su memoria 27 lenguas.

Y, hablando de robots y de transporte en un país tan densamente poblado, cabe señalar  la apuesta nipona por la conducción autónoma, objetivo, cientos de taxis autónomos que por allí allí circularán. Tema en el que obviamente ya están trabajando Toyota y Nissan junto a las archiconocidas Uber, Google y Apple.

Implantar taxis sin conductor es uno de los grandes propósitos de Tokio 2020. No olvidemos que el gran problema radica en la gran congestión que sufre la capital nipona, motivo por el que el gobierno estudia aprobar una ley para estos vehículos en estos meses, mientras que compañías como Toyota y Nissan se han centrado en diseñar taxis que lleven a atletas y turistas exclusivamente a los pabellones deportivos.

Dado lo visto hasta el momento y debido en gran parte a unos procesos de digitalización cada vez más acelerados, hay que reconocer que los grandes acontecimientos deportivos como los Juegos Olímpicos comienzan a constituir un extraordinario escaparate y banco de pruebas de los últimos avances en los más diversos campos tecnológicos. Una excelente oportunidad para emprendedores e innovadores en todas sus variantes.

Para tener en cuenta

1912: Los Juegos de Verano de Estocolmo fueron el primer lugar donde los cronómetros electrónicos se utilizaron en cantidad masiva. Desde ese momento el cronómetro no ha faltado en disciplinas como las carreras, la natación y hasta el fútbol.

 

1936: Fueron los Juegos de Verano de Berlín y la televisión empezaba a volverse mundial. Este evento fue el primer deportivo en televisarse en vivo por todo el mundo.

 

1964: Juegos de Verano de Tokio con muchas personas a la espectativa de un avance japonés. Shinkansen, el primer tren bala, debuta en el país.

 

2002: En los Juegos de Invierno de Salt Lake City se revela por vez primera la tecnología para un replay instantáneo en video.

 

2012: En la Olimpiada de Londres, avances en cronometraje. Entre las mejoras de esta edición está el sistema de cronometraje Quantum Timer -tanto para pista como para piscinas- que ofrece una resolución de un microsegundo, cien veces más que los dispositivos existentes hasta el momento. La información recogida por un hardware especial de 16 relojes independientes en cada prueba se retransmitía instantáneamente a las pantallas y a televisión, para mostrar los tiempos con una precisión casi absoluta.

 

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